La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de México informó que diversos suplementos y productos naturistas comercializados como alternativas para aliviar dolores articulares y reumáticos dieron positivo en pruebas de detección de esteroides, sustancias cuya presencia no siempre se declara en el etiquetado.
El hallazgo resulta particularmente sensible porque se trata de una categoría de consumo masivo entre adultos mayores y personas con dolor crónico, un segmento de la población especialmente vulnerable ante productos que prometen alivio rápido sin respaldo médico.
Un dato adicional complica el panorama para el consumidor: algunos de los productos que dieron positivo no cuentan con alerta sanitaria vigente dentro del listado difundido por la autoridad, lo que significa que su venta continúa sin restricción formal pese al hallazgo de laboratorio, dejando la decisión de compra prácticamente en manos de la información que el propio consumidor logre verificar por su cuenta.
Un patrón que se repite con frecuencia en México
Este episodio no es un caso aislado. Cofepris ya había identificado en 2025 que 17 de 19 productos naturistas analizados en un estudio previo resultaron positivos a esteroides, de los cuales solo diez contaban con alerta sanitaria formal en ese momento. Meses antes, la agencia había documentado la comercialización de esteroides anabólicos disfrazados de suplementos deportivos para incremento de masa muscular, mientras que en 2021 detectó corticosteroides no declarados, específicamente dexametasona y metilprednisolona, en un producto herbolario vendido bajo la promesa de recuperar la flexibilidad articular.
Los riesgos clínicos de la automedicación esteroidea
El consumo no supervisado de esteroides, ya sean anabólicos o corticosteroides, conlleva riesgos documentados que van mucho más allá de un simple malestar pasajero. Las autoridades sanitarias mexicanas advierten sobre insuficiencia renal, cáncer de hígado, agrandamiento del corazón, aumento sostenido de la presión arterial y mayor riesgo de embolias, infartos y formación de coágulos. En el caso específico de los corticosteroides, su uso prolongado sin control médico puede además suprimir la función natural de las glándulas suprarrenales, debilitar el sistema inmunológico y acelerar la pérdida de masa ósea, efectos particularmente peligrosos en la población adulta mayor que suele buscar estos productos para el manejo de dolores articulares crónicos.
Un desafío regulatorio para toda la industria de suplementos
El fenómeno expone una tensión estructural en la industria de suplementos y productos naturistas: la facilidad con la que un fabricante puede introducir principios activos farmacéuticos no declarados en un producto etiquetado como natural, aprovechando que el marco regulatorio para suplementos suele ser menos estricto que el exigido para medicamentos controlados. Cofepris recomienda verificar la legalidad y composición de cualquier suplemento antes de consumirlo, especialmente aquellos promocionados para tratar dolor, inflamación o padecimientos reumáticos, en momentos en que la vigilancia sanitaria se intensifica tanto sobre establecimientos físicos como sobre plataformas digitales de venta, canal donde este tipo de productos irregulares suele circular con mayor facilidad y menor control de trazabilidad.













