Farming, la quesería de Nueva Helvecia que en 2024 cumplió tres décadas como primera marca artesanal de quesos del país, lanzó el primer Queso Requesón con Probióticos elaborado en Uruguay, un desarrollo que combina tradición láctea local con la ciencia de la salud digestiva.
La apuesta corona un proceso que la propia empresa había anticipado desde hace más de un año, cuando confirmó que trabajaba en la incorporación de cepas probióticas a su portafolio.
La elección del requesón como vehículo no fue casual. Dado que los probióticos requieren un consumo regular y sostenido para generar beneficio real en el organismo, la compañía orientó su búsqueda hacia un alimento de alta frecuencia de consumo en desayunos y meriendas.
El requesón resultó la alternativa ideal: un producto versátil, de buena aceptación entre el consumidor uruguayo, y con parámetros de procesamiento técnicamente compatibles con la viabilidad de las cepas probióticas seleccionadas, un requisito clave porque no todos los procesos de elaboración de quesos permiten que las bacterias vivas sobrevivan hasta llegar al consumidor.
Para resolver ese desafío técnico, Farming se asoció con SACCO System, compañía italiana especializada en soluciones microbiológicas para la industria alimentaria, con la que desarrolló la formulación final del producto.
Cada 100 gramos de Requesón Farming aporta más de 1,7 billones de unidades formadoras de colonia de Bacillus coagulans SNZ 1969, una cepa probiótica con respaldo de estudios clínicos específicos sobre salud intestinal: su consumo regular contribuye a reducir la distensión y el dolor abdominal en personas con síndrome de intestino irritable, uno de los trastornos digestivos de mayor prevalencia a nivel global y con escasas opciones terapéuticas no farmacológicas disponibles hasta ahora.
El lanzamiento no es un hecho aislado dentro de la industria quesera uruguaya: la incorporación de probióticos a matrices lácteas sólidas, a diferencia del yogur, que domina históricamente esta categoría funcional, representa un desafío tecnológico mayor, porque la estructura del queso ofrece menor protección a las bacterias vivas frente a la acidez estomacal durante el tránsito digestivo.
Antecedentes locales como el Queso con Probióticos de Granja Naturalia, lanzado en 2020 con la cepa Lactobacillus rhamnosus CRL 1505 y desarrollado también junto a Sacco, ya habían demostrado que el queso puede funcionar como vehículo efectivo, incluso con estudios clínicos propios que documentaron una reducción de entre 40% y 50% en la probabilidad de contraer enfermedades respiratorias con una ingesta diaria de apenas 30 gramos.
El mercado uruguayo del queso resulta particularmente propicio para este tipo de innovación: el país se ubica entre los mayores consumidores per cápita de queso de la región, con Farming representando, según estimaciones propias de la compañía, entre 10% y 12% del consumo nacional total de la categoría.
Esa escala de distribución le otorga a la empresa una plataforma comercial significativa para introducir un producto funcional de nicho directamente en el consumo masivo cotidiano, en lugar de limitarlo a un canal de nutrición especializada.
Con este desarrollo, Farming reafirma su apuesta por la investigación aplicada y el desarrollo de producto a escala nacional, acercando al consumidor uruguayo una tendencia que crece con fuerza en los mercados lácteos globales: alimentos funcionales que combinan el placer sensorial del queso tradicional con beneficios de salud digestiva respaldados por evidencia científica, categoría que distintas consultoras de consumo identifican como uno de los segmentos de mayor proyección dentro de la industria láctea mundial para los próximos años.













