FoodNewsLatam - Catupiry hace su primera adquisición en 115 años y absorbe la mozzarella de Leprino

Catupiry hace su primera adquisición en 115 años y absorbe la mozzarella de Leprino

Brasil Lácteos

En 115 años de historia, Catupiry nunca había comprado otra empresa. Eso cambió este martes 10 de junio de 2026, cuando la marca que inventó el requeijão cremoso brasileño anunció la adquisición de Lactojara Laticínios, la subsidiaria brasileña de Leprino Foods, el mayor fabricante mundial de queso mozzarella con sede en Denver, Colorado, proveedor global de cadenas como Pizza Hut, Domino's y Papa John's.

La operación, cuyo monto no fue divulgado y está sujeta a aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica, representa el movimiento más significativo en la historia reciente de una empresa que factura más de 1,000 millones de reales anuales y que decide dar un salto estructural hacia la verticalización productiva.

La lógica de la operación es precisa. Catupiry produce más de 130 productos —entre ellos mantequillas, salsas, panes de queso, snacks salados y pastas congeladas— pero una parte relevante de esa fabricación depende de terceros. La adquisición de Lactojara no solo incorpora infraestructura industrial propia: trae consigo el conocimiento técnico de la mayor productora de mozzarella del mundo, una tecnología de manufactura quesera que Leprino perfeccionó durante más de 70 años abasteciendo a las principales cadenas de pizza del planeta. Esa combinación —tradición brasileña en lácteos cremosos más expertise global en quesos para food service— apunta directamente al segmento de mayor crecimiento del sector: el mercado de alimentación fuera del hogar, donde la mozzarella es el ingrediente más demandado de la industria pizzera y de la cocina casual.

El mercado brasileño de quesos fue valorado en más de 25,000 millones de reales en 2025 y crece a tasas superiores al 5% anual, con el queso mozzarella representando aproximadamente el 40% del consumo total. Brasil es el mayor consumidor de pizza de América Latina y el tercero del mundo, con más de un millón de pizzerías activas en todo el territorio, una base de clientes food service que consume mozzarella en volúmenes industriales y que demanda consistencia de textura, punto de fusión controlado y sabor neutro que no compita con los otros ingredientes de la cobertura.

Fundada en 1911 en Lambari, Minas Gerais, por los inmigrantes italianos Mário e Isaíra Silvestrini, Catupiry construyó su reputación en torno a un producto tan icónico que su nombre se convirtió en sinónimo de categoría. El requeijão Catupiry —cuyo nombre proviene del tupí-guaraní y significa "excelente"— fue originalmente envasado en cajitas de madera y vendido artesanalmente. La reconversión llegó en los años 70 cuando un vendedor introdujo el producto en las pizzerías de São Paulo, dando origen a la pizza de frango com catupiry, uno de los sabores más consumidos del país. Las décadas siguientes trajeron envases de plástico, botellas exprimibles para uso profesional, versiones sin lactosa y extensiones de portafolio que llevaron a la empresa a los anaqueles de supermercados de Estados Unidos, Canadá y Japón.

Con esta adquisición, los herederos de la familia Silvestrini apuestan a que el siguiente capítulo de Catupiry se escribe con mayor control de la cadena productiva, mayor capacidad de respuesta al food service y una plataforma industrial que le permita competir en categorías de mayor valor agregado sin depender de terceros para fabricar lo que su propio nombre garantiza: excelencia láctea.

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