Arabia Saudita se consolida como uno de los mercados con mayor potencial de expansión para la industria de Santa Catarina en Medio Oriente, entre enero y septiembre de 2026, el estado brasileño exportó US$249.1 millones al reino, cifra en la que la carne de aves aporta US$193.3 millones, cerca de 78% del total.
El diagnóstico se discutió en un webinar del Consejo de Comercio Exterior de la federación industrial del estado con el embajador de Brasil en Riad, Paulo Uchoa Ribeiro Filho, en un escenario de expansión del comercio bilateral, que sumó US$6,680 millones en 2025.
Gilberto Seleme, presidente de la federación, sostuvo que Santa Catarina combina un parque industrial diversificado, liderazgo en seguridad alimentaria y capacidad tecnológica que va del agronegocio a la manufactura avanzada.
Tras la carne de aves aparecen la madera aserrada (US$26.9 millones), el papel kraft (US$6.4 millones), los motores eléctricos (US$6.3 millones) y los transformadores (US$6 millones).
Las compras catarinenses desde el reino sumaron US$63 millones, sobre todo polímeros usados como insumos industriales, lo que deja al estado un superávit cercano a US$186 millones.
El contexto estratégico lo define Visión 2030, el plan saudita para diversificar la economía y reducir la dependencia del petróleo, en avicultura, la meta es elevar la autosuficiencia de 70% a 80% de la demanda, lo que explica la apuesta por producción local.
En ese marco, MBRF, resultado de la fusión de Marfrig y BRF, duplicó de 300,000 a 600,000 toneladas anuales el suministro de aves a la inversora estatal Salic y agregó un cupo de hasta 270,000 toneladas de carne bovina. BRF, por su parte, anunció US$160 millones para una planta en Yeda con capacidad para 40,000 toneladas anuales.
La entrada en este mercado exige rigor técnico. Brasil es el mayor proveedor mundial de proteína halal, un sistema que demanda sacrificio conforme a la ley islámica, trazabilidad completa y control sanitario desde la crianza.
La carne de ave congelada se transporta a -18 °C o menos, y cualquier ruptura de la cadena de frío compromete la inocuidad y la vida útil, por lo que la eficiencia logística pesa tanto como el precio. Santa Catarina cuenta con puertos en Itapoá, Navegantes, Itajaí, Imbituba y São Francisco do Sul.
Más allá de la proteína animal, un mapeo elaborado por la embajada brasileña en Riad y un observatorio industrial identifica espacio para carne bovina, manzanas, huevos y equipos de procesamiento de alimentos.
En equipos eléctricos y automatización, la demanda saudita de infraestructura hídrica y eficiencia energética abre puertas a fabricantes de motores, transformadores y sistemas automatizados.
El reino depende en gran medida de la desalinización, un proceso de alto consumo eléctrico, por lo que los motores de alta eficiencia y los sistemas de bombeo optimizados tienen un nicho natural. Madera, muebles, papel y materiales de construcción completan la lista de segmentos con potencial.
El relevamiento incluye también inteligencia artificial, manufactura avanzada, tecnología de defensa y sector aeroespacial, áreas donde el estado cuenta con empresas e instituciones de investigación e innovación.
Casi ocho de cada diez dólares enviados al reino corresponden hoy a un solo producto: el pollo. Para los exportadores, el desafío será pasar de un perfil concentrado en una sola proteína a una oferta más diversificada y de mayor valor agregado, con certificaciones, cumplimiento regulatorio y presencia comercial sostenida en un mercado que prioriza proveedores confiables.



