Assaí Atacadista, el mayor minorista de alimentos de Brasil y uno de los actores más influyentes del comercio en América Latina, presentó en São Paulo una ambiciosa hoja de ruta estratégica hacia 2026 que redefine su posicionamiento más allá del formato tradicional de atacarejo.
La compañía busca construir una plataforma de crecimiento más resiliente en un entorno marcado por la presión inflacionaria, cambios en los hábitos de consumo y una competencia cada vez más sofisticada.
Durante un encuentro con inversionistas, la dirección de Assaí delineó un conjunto de iniciativas orientadas a profundizar la relación con los clientes, diversificar fuentes de ingresos y fortalecer la eficiencia operativa. El plan se alinea con tendencias regionales clave, como la búsqueda de valor, la digitalización de los pagos, la convergencia entre retail y servicios, y una mayor sensibilidad social y ambiental.
Uno de los ejes centrales de la estrategia es el lanzamiento de marcas propias, una herramienta ampliamente utilizada por los grandes minoristas globales para mejorar márgenes, fidelizar clientes y ofrecer precios más competitivos. Assaí introducirá dos líneas diferenciadas: la marca Assaí, dirigida al consumidor final que prioriza precio sin renunciar a estándares básicos de calidad, y la marca Chef, enfocada en pequeños y medianos comerciantes del canal HORECA y del comercio independiente. Ambas comenzarán a operar en São Paulo y Río de Janeiro, integrando proveedores locales para reducir costos logísticos, acortar cadenas de suministro y dinamizar economías regionales.
Las marcas propias cobran relevancia en un contexto en el que estudios de mercado en Brasil muestran una mayor elasticidad precio en alimentos básicos y un crecimiento sostenido de la participación de private labels en la canasta familiar. Además, permiten una mayor trazabilidad y control de formulaciones, un aspecto cada vez más relevante ante consumidores atentos a ingredientes, valor nutricional y origen de los productos.
Otro pilar estratégico es la incursión en el segmento farmacéutico a través del proyecto piloto “Mundo Saúde”. Assaí prevé instalar farmacias en las galerías de tiendas seleccionadas, aprovechando el alto tráfico de clientes y la complementariedad entre alimentos, productos de cuidado personal y medicamentos. Esta iniciativa responde al crecimiento del gasto en salud y bienestar, impulsado por el envejecimiento poblacional y una mayor conciencia preventiva, aunque su expansión dependerá de la evolución del marco regulatorio brasileño.
La compañía también apuesta por construir un ecosistema financiero propio con Assaí Pay. Este sistema integra terminal de pago, cuenta digital, tarjeta de débito, programas de cashback y la aplicación Meu Negócio Assaí, diseñada especialmente para pequeños comerciantes. En términos macroeconómicos, la propuesta busca capturar valor en un país donde millones de microempresarios aún enfrentan barreras de acceso a servicios financieros formales y soluciones de pago eficientes.
En materia ESG, Assaí anunció una nueva fase estratégica de su Instituto Assaí para el periodo 2026–2030, bajo el lema “Um Brasil Bem Alimentado”. La iniciativa ampliará programas de seguridad alimentaria, emprendimiento y desarrollo comunitario, reforzando el rol del minorista como actor clave en la cohesión social y el abastecimiento local.
Finalmente, la empresa reafirmó su disciplina financiera. Aunque proyecta la apertura de unas diez tiendas en 2026, reducirá su inversión a cerca de R$700 millones, priorizando la reducción de deuda y la solidez del balance. Esta estrategia refleja un giro hacia un crecimiento más selectivo, basado en innovación, servicios y eficiencia, más que en una expansión acelerada de superficie comercial.
Con este plan, Assaí se posiciona como un minorista más diversificado, digital y socialmente relevante, preparado para enfrentar los desafíos del mayor mercado de consumo de América Latina.



