El Instituto Nacional de Calidad (Inacal), adscrito al Ministerio de la Producción de Perú, oficializó siete Normas Técnicas Peruanas y una corrección técnica que abarcan alimentos, bebidas, insumos agrícolas, productos acuícolas y biotecnología. Las normas, aprobadas mediante la Resolución Directoral N.° 000022-2026-INACAL/DN, establecen métodos de análisis, requisitos de comercialización y buenas prácticas de producción para cadenas clave de la agroindustria y la exportación peruana.
En el caso del cacao, la NTP 107.319:2026 describe un método para detectar si la manteca de cacao fue adulterada con grasa láctea o de coco, mediante los índices semimicro butírico, total y residual. Se aplica también a sus derivados. La herramienta es especialmente relevante porque los precios internacionales del cacao y sus subproductos están altos y volátiles, lo que aumenta la tentación de sustituir parte de la manteca por grasas más baratas. Para un país que se ha posicionado con cacao fino de aroma y orgánico, contar con métodos estandarizados de verificación fortalece la confianza de compradores e industriales.
Los granos andinos también reciben atención. La NTP 205.005:2026 establece el método Kjeldahl para medir la proteína total en cereales y granos andinos, y la NTP 205.006:2026 define cómo medir la materia grasa en productos como quinua, kiwicha y cañihua. Ambos parámetros son determinantes para caracterizar nutricional y comercialmente estos cultivos, que Perú exporta a Norteamérica y Europa como superalimentos.
A ello se suma la segunda edición de la NTP 011.454:2026, que fija los requisitos de calidad de la harina de cañihua para consumo humano, tanto doméstico como industrial. La cañihua, menos conocida que la quinua, destaca por su contenido de proteína, hierro y fibra. Estandarizarla facilita su uso en panificación, productos infantiles, snacks y alimentos funcionales.
En insumos agrícolas, una corrección técnica a la NTP 311.539:2024 actualiza las especificaciones de los fosfatos de amonio de aplicación al suelo: el fosfato monoamónico, el fosfato diamónico y sus mezclas elaborados a partir de roca fosfórica. Contar con criterios técnicos claros para los fertilizantes ayuda a proteger a los agricultores de productos deficientes y a nutrir los cultivos de forma más eficiente.
El paquete incluye además la NTP 110.404:2026, que establece un método para medir el contenido de aire en bebidas carbonatadas, como aguas minerales, aguas de mesa y gaseosas, mediante absorción con hidróxido de sodio. Este parámetro influye en la estabilidad, la calidad sensorial y la vida útil de estos productos.
En acuicultura, la NTP 032.104:2026 fija buenas prácticas para producir macroalgas de consumo humano, con énfasis en inocuidad, uso sostenible de los recursos, gestión ambiental, relación con las comunidades locales y seguridad laboral. Es un segmento que despierta un interés creciente como fuente de ingredientes alimentarios y espesantes.
Finalmente, la cuarta edición de la NTP 731.001:2026 actualiza la terminología sobre bioseguridad de organismos vivos modificados. Esto no autoriza su cultivo ni su comercialización en un país que mantiene una moratoria a la siembra de transgénicos.
Las Normas Técnicas Peruanas son, en principio, de aplicación voluntaria, salvo que un reglamento técnico las haga obligatorias. Aun así, sirven de referencia para contratos comerciales, laboratorios, certificadoras y autoridades de fiscalización, y facilitan el acceso a mercados internacionales exigentes.



