Dos días antes del pitazo inicial del Mundial 2026, AB InBev y la FIFA anunciaron la extensión de su alianza histórica: el mayor grupo cervecero del mundo seguirá siendo el patrocinador oficial de cerveza de la Copa del Mundo FIFA hasta 2030, y suma además la Copa Mundial Femenina 2027 en Brasil.
El acuerdo prolonga una relación que ya supera las cuatro décadas —desde México 1986— y llega en el momento más estratégico posible: el Mundial 2026, que arranca el 11 de junio en Canadá, México y Estados Unidos, es el más grande de la historia del fútbol con 48 selecciones y 104 partidos en 16 ciudades, y concentra una audiencia global proyectada cercana a los 5,000 millones de espectadores.
Los números del torneo definen la escala del negocio. Los derechos de transmisión superarán los 4,200 millones de dólares y los patrocinios alcanzarán los 2,800 millones, ambas cifras récord para la FIFA. Para AB InBev, propietaria de Budweiser —la cerveza oficial del evento— y de marcas como Michelob Ultra, Stella Artois y Corona, el Mundial es el mayor catalizador de ventas disponible en la industria cervecera global.
Analistas de Jefferies y Barclays proyectan que el torneo podría impulsar el consumo mundial de cerveza en alrededor de 1,000 millones de pintas adicionales durante las semanas del campeonato, superando en impacto comercial al Super Bowl gracias a su duración de cinco semanas y su alcance verdaderamente global. Goldman Sachs recomienda compra de acciones de AB InBev con precio objetivo de entre 80 y 95 dólares, citando el efecto Mundial como uno de los principales catalizadores del segundo semestre de 2026.
Para América Latina, la extensión del acuerdo tiene implicaciones directas en dos frentes. El primero es el México de hoy: país anfitrión con tres sedes —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— y el cuarto mercado cervecero del mundo con un consumo per cápita de 72 litros anuales. Grupo Modelo, subsidiaria mexicana de AB InBev, desplegó una estrategia de activación en estadios, zonas de aficionados, tiendas de conveniencia y restaurantes que representa la operación de marketing de cerveza más ambiciosa vista en un Mundial. El segundo frente es el futuro: la Copa del Mundo Femenina FIFA 2027 se celebrará en Brasil —primer torneo femenino en Sudamérica— en un mercado de 215 millones de consumidores donde AB InBev controla más del 60% del volumen de cerveza producida y tiene en Brahma, Skol y Antarctica las tres marcas más vendidas del país.
El horizonte del acuerdo también incluye el Mundial 2030, que será simultáneamente el centenario del torneo y el primero en disputarse en tres continentes: España, Portugal y Marruecos alojarán la competencia principal, mientras que Argentina, Paraguay y Uruguay organizarán los partidos conmemorativos del centenario. Para AB InBev, esa edición representa la convergencia perfecta entre sus mercados más estratégicos —Europa del sur, África del norte y Sudamérica— en un solo evento global. La frase del CEO Michel Doukeris resume la filosofía de la alianza: la cerveza y el deporte comparten el mismo idioma cultural, y 40 años de presencia en los Mundiales son la prueba más contundente de que esa conexión genera valor de marca que ninguna otra plataforma publicitaria puede replicar.



