La expansión del cultivo de plátano en la región Sur de República Dominicana marca un avance significativo para la seguridad alimentaria y el dinamismo del sector agropecuario.
Durante un reciente encuentro entre el exmandatario Hipólito Mejía y el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, se destacó la siembra de unas 10,000 tareas bajo esquemas de riego tecnificado y sistemas de alta densidad, una práctica que incrementa notablemente la productividad por unidad de superficie.
La reunión, celebrada en la sede del Ministerio de Agricultura en Santo Domingo, abordó además el proceso de mecanización agrícola, considerado clave para reducir costos operativos y mejorar la eficiencia en la preparación de suelos, siembra y cosecha. El uso de maquinaria moderna, junto con la incorporación de variedades mejoradas de plátano, permite obtener rendimientos que pueden superar las 2,500 unidades por tarea al año en condiciones óptimas.
El ministro explicó que la producción nacional de plátano se concentra principalmente en las regiones Noroeste y Sur, con especial relevancia en las provincias de San Juan y Elías Piña. Estas zonas cuentan con condiciones agroclimáticas favorables, incluyendo suelos franco-arcillosos y disponibilidad de agua para riego, factores que inciden directamente en la calidad y consistencia del cultivo.
El modelo de siembra de alta densidad implementado en estas áreas implica una reducción del espaciamiento entre plantas, lo que permite aumentar el número de unidades por hectárea. Este enfoque, combinado con fertirrigación —aplicación simultánea de agua y nutrientes—, optimiza el desarrollo radicular y la absorción de minerales esenciales como nitrógeno, potasio y fósforo. Asimismo, el monitoreo fitosanitario continuo ha permitido contener enfermedades como la sigatoka negra, una de las principales amenazas para este rubro.
Además del plátano, las autoridades informaron que se mantienen niveles estables en la producción de cultivos estratégicos como yuca, batata y yautía, fundamentales para el consumo interno. En el caso de la piña, se reportan unas 26,000 tareas sembradas, con perspectivas de crecimiento impulsadas por la demanda tanto en el mercado local como en el de exportación. Este cultivo ha ganado terreno gracias a su adaptabilidad a diferentes tipos de suelo y a la adopción de técnicas de manejo que mejoran el tamaño y dulzura del fruto.
Durante el encuentro, Mejía valoró el papel de los técnicos y productores agrícolas, subrayando su contribución para garantizar el abastecimiento alimentario del país. También resaltó la importancia de continuar fortaleciendo la capacitación y el acceso a financiamiento, elementos esenciales para sostener el crecimiento del sector.
Las iniciativas impulsadas por el Ministerio incluyen programas de apoyo directo a productores, subsidios en insumos agrícolas y proyectos de infraestructura hídrica. Estas acciones buscan no solo elevar la producción, sino también mejorar la competitividad del agro dominicano en mercados regionales.
El fortalecimiento del cultivo de plátano en el Sur se perfila así como un eje estratégico dentro de la política agrícola nacional, combinando innovación tecnológica, sostenibilidad y una creciente orientación hacia la eficiencia productiva.



