Uruguay se prepara para fortalecer su posicionamiento internacional en la próxima edición de Gulfood 2026, la feria de alimentos y bebidas más influyente de Medio Oriente, con una estrategia enfocada en consolidar la carne bovina y ovina como productos de alto valor en los mercados árabes y musulmanes.
El Instituto Nacional de Carnes (INAC) encabezará la presencia del país en Dubái, con el objetivo de profundizar negocios en una región que combina alto poder adquisitivo, crecimiento poblacional y fuerte demanda de proteínas de calidad certificada.
El presidente del INAC, Gastón Scayola, destacó que los productos cárnicos uruguayos están en condiciones de “conquistar” el mercado de Emiratos Árabes Unidos, un destino estratégico tanto por su consumo interno como por su rol como hub comercial para Asia, África del Norte y el Golfo. Uruguay cuenta con habilitación sanitaria para exportar carne bovina y ovina con y sin hueso, así como menudencias, un diferencial relevante frente a otros proveedores internacionales.
La delegación uruguaya participará en Gulfood entre el 26 y el 30 de enero, en una edición que reunirá a más de 8.500 expositores de 195 países y atraerá a compradores, distribuidores y operadores del canal horeca de todo el mundo. La feria se desarrolla en Dubái, una ciudad que se consolida como plataforma logística y financiera para el comercio global de alimentos.
En esta edición, el estand de Uruguay triplicará su superficie respecto a años anteriores y, por primera vez, incorporará un restaurante propio. Allí se ofrecerán cortes emblemáticos de carne bovina —como lomo y bife ancho— y de carne ovina —lomo y french rack—, con el objetivo de mostrar el potencial gastronómico del producto en aplicaciones de alto valor. Esta apuesta responde a una estrategia de promoción sensorial, orientada a decisores del canal premium.
Scayola subrayó que Emiratos Árabes Unidos no aplica aranceles a la carne importada, con la excepción de un 5 % para la carne bovina congelada, lo que mejora la competitividad del producto uruguayo. En promedio, Uruguay exporta anualmente a ese mercado unos 3,6 millones de dólares en carne bovina y 2,4 millones en carne ovina, cifras que el INAC considera con amplio margen de crecimiento, especialmente en segmentos de mayor precio.
Actualmente, una parte relevante de las exportaciones ovinas se concentra en la venta de carcasas de cordero a valores bajos. El desafío, según el organismo, es migrar hacia cortes y presentaciones con mayor valor agregado, alineados con la demanda de hoteles, restaurantes y supermercados de alta gama. Para ello, el INAC acompañará proyectos orientados a aumentar volumen y sofisticar la oferta.
La estrategia para Medio Oriente, el mundo árabe y el norte de África replica un modelo probado por Uruguay en mercados como Brasil, Alemania y China: presencia activa en puntos de venta premium, acciones con cadenas hoteleras, chefs, eventos especializados y comunicación basada en atributos diferenciales. Entre ellos se destacan la trazabilidad individual, la producción a pasto, el bienestar animal y la consistencia sanitaria, respaldados por evidencia científica y controles oficiales.
El mercado Halal ocupa un lugar central en esta agenda. Con una población estimada en más de mil millones de personas, representa una oportunidad estructural para Uruguay. A esto se suman destinos del sudeste asiático como Singapur, Vietnam, Malasia e Indonesia, donde crece la demanda de carnes seguras, certificadas y de alta calidad.
Según Scayola, Uruguay ya no compite principalmente con Argentina o Brasil, sino con países como Australia, en un segmento donde la calidad, la confiabilidad y el profesionalismo definen el éxito. Con su participación en Gulfood 2026, el país busca reafirmar ese posicionamiento y capitalizar un mercado que, cada vez más, espera productos diferenciados y sostenibles.



