FoodNewsLatam - Carne paraguaya enfrenta cinco auditorías sanitarias internacionales antes de 2027

Carne paraguaya enfrenta cinco auditorías sanitarias internacionales antes de 2027

Paraguay Cárnicos

La industria cárnica de Paraguay enfrentará en el último trimestre de 2026 cinco auditorías sanitarias de mercados compradores. El proceso pondrá a prueba la solidez de su sistema de control oficial y puede definir tanto la continuidad como la expansión de sus exportaciones. Las misiones de Chile, Taiwán, la Unión Europea, Egipto y Perú revisarán frigoríficos habilitados, controles oficiales, trazabilidad y condiciones de producción.

Chile, uno de los destinos históricos de la carne bovina paraguaya, evaluará la renovación de las autorizaciones de los frigoríficos que hoy exportan a ese mercado. Taiwán, otro de los principales compradores, inspeccionará nuevas instalaciones de carne porcina, una planta bovina que busca acceder a ese destino y el sistema nacional de control sanitario en su conjunto.

La auditoría de mayor peso estratégico será la de la Unión Europea, prevista entre noviembre y diciembre, la primera de este tipo en casi siete años. Los inspectores europeos revisarán el control de la fiebre aftosa, la identificación y registro animal, la trazabilidad y los controles en establecimientos ganaderos y frigoríficos que producen carne bovina fresca para el bloque. El resultado será especialmente relevante por el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que contempla cuotas preferenciales para la carne bovina sudamericana y podría hacer más atractivo el mercado europeo para los exportadores paraguayos.

Egipto enviará en diciembre una misión para analizar la renovación de habilitaciones y la incorporación de nuevas plantas; algunas autorizaciones vigentes fueron prorrogadas hasta el 31 de diciembre. Perú, por su parte, evaluará entre noviembre y diciembre plantas exportadoras de carne bovina y, por primera vez, una línea de harina de carne y hueso. La habilitación de carne porcina para ese destino sigue pendiente.

Las auditorías buscan verificar la capacidad del sistema paraguayo para garantizar inocuidad, trazabilidad y cumplimiento sanitario. El esquema de control del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) incluye análisis microbiológicos y de residuos, además de programas de diagnóstico veterinario que respaldan la certificación de los productos exportados.

Paraguay se ha consolidado como uno de los principales exportadores de carne bovina del mundo, con una producción basada mayoritariamente en ganado alimentado a pasto y un sector frigorífico muy orientado al mercado externo. Su estatus de país libre de fiebre aftosa con vacunación, reconocido internacionalmente, es uno de los pilares de su acceso a mercados. Por eso, cualquier observación en esta materia tiene implicaciones directas sobre el comercio.

En los últimos años, el país ha buscado diversificar destinos para reducir su dependencia de compradores tradicionales y mejorar el valor promedio de sus exportaciones. Acceder a mercados exigentes en materia sanitaria funciona como una señal de calidad que facilita nuevas negociaciones y fortalece al producto paraguayo frente a competidores regionales como Brasil, Argentina y Uruguay.

Lo que está en juego va más allá de la renovación de habilitaciones. Un resultado favorable permitiría sumar nuevos frigoríficos a la lista de plantas autorizadas, abrir el acceso a productos adicionales como la carne porcina y los subproductos, y ampliar la cartera de destinos. Por el contrario, observaciones relevantes podrían derivar en restricciones temporales o en demoras para nuevas habilitaciones.

Para la cadena cárnica paraguaya, el cierre de 2026 se convierte así en una prueba decisiva sobre la consistencia de su sistema sanitario y su capacidad para sostener el crecimiento exportador en mercados de alto valor.

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