La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) ordenó el retiro del mercado de una salsa importada y varios suplementos alimenticios y vitamínicos tras detectar riesgos para la salud, incumplimientos regulatorios y fallas legales.
Las medidas, anunciadas el miércoles 7 de enero, incluyen la suspensión inmediata de fabricación, importación, distribución, comercialización, publicidad y consumo de los productos involucrados, y refuerzan el rol de la autoridad sanitaria brasileña en el control de alimentos y suplementos en uno de los mercados más grandes de América Latina.
Uno de los casos más relevantes desde el punto de vista comercial es el retiro del lote LM283 de la salsa de tomate Passata di Pomodoro Di Puglia, de la marca italiana Mastromauro Granoro. El producto, importado a Brasil, fue suspendido luego de que la red europea RASFF (Rapid Alert System for Food and Feed) emitiera una notificación por la presencia de fragmentos de vidrio en el lote. Este sistema de alerta rápida, utilizado por la Unión Europea y países socios, permite el intercambio inmediato de información sobre riesgos graves asociados a alimentos y piensos, y suele activar protocolos de retiro en los mercados de destino.
Desde el punto de vista científico y sanitario, la presencia de vidrio en alimentos representa un riesgo físico severo, con potencial de causar lesiones en la cavidad oral, esófago o tracto gastrointestinal. Para la industria importadora y los distribuidores locales, el caso subraya la importancia de los controles de calidad en origen y de la trazabilidad en cadenas de suministro internacionales, especialmente en categorías como salsas y conservas, donde Brasil mantiene un flujo creciente de importaciones premium.
En paralelo, Anvisa determinó el retiro de lotes específicos del suplemento alimenticio Neovite Visão, orientado a la salud ocular y fabricado por BL Indústria Ótica Ltda. (Bausch + Lomb). La prohibición alcanza a los lotes 25G073, S25C004, S25C003, S25C002 y S25G072. De acuerdo con la agencia, los productos contenían Capsicum annuum L. (fruto de pimentón) como fuente de zeaxantina, un uso no autorizado por la normativa brasileña para suplementos alimenticios. Además, se detectó que el nivel de Caramelo IV (proceso sulfito-amoníaco), un colorante permitido bajo límites estrictos, superaba el umbral regulatorio.
El caso ilustra una de las principales tensiones del mercado de suplementos: la rápida innovación en formulaciones frente a marcos normativos que definen de forma precisa qué ingredientes y fuentes están autorizados. La empresa informó que realizó el recall de manera voluntaria, un procedimiento habitual cuando el propio fabricante identifica desviaciones, lo que puede mitigar sanciones, pero no exime del impacto reputacional y comercial.
Finalmente, Anvisa ordenó la incautación y prohibición total de varios productos de la empresa Ervas Brasil Indústria Ltda., incluyendo suplementos de vitamina C, sucupira con uña de gato y un suplemento dietético orientado al control del colesterol. Según la autoridad sanitaria, la compañía no contaba con Licencia Sanitaria ni Permiso de Operación, requisitos básicos para fabricar y comercializar alimentos y suplementos en Brasil.
La inspección también detectó el uso de ingredientes no autorizados y publicidad irregular, con alegaciones terapéuticas y beneficios para la salud sin respaldo científico, una práctica expresamente prohibida por la legislación brasileña. Para el sector, el caso refuerza la necesidad de diferenciar claramente entre alimentos, suplementos y medicamentos, y de sustentar cualquier afirmación funcional con evidencia validada.
En conjunto, las decisiones de Anvisa envían una señal clara a fabricantes, importadores y distribuidores: el cumplimiento regulatorio y la seguridad del consumidor son condiciones innegociables en un mercado cada vez más vigilado y competitivo.



