FoodNewsLatam - Gastronomía chilena impulsa turismo y desarrollo regional en 2026

Gastronomía chilena impulsa turismo y desarrollo regional en 2026

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La cocina chilena consolida su papel como uno de los principales dinamizadores del turismo con el inicio del Mes de la Cocina Chilena 2026, una plataforma que articula al sector público, la industria y la academia para potenciar el valor económico y cultural de la gastronomía a lo largo del país. El lanzamiento oficial se realizó en el Parque Metropolitano de Santiago, específicamente en el Torreón Victoria, donde autoridades, gremios y chefs destacaron el potencial del sector para generar crecimiento sostenido en las regiones.

La iniciativa se inserta en una estrategia más amplia liderada por Sernatur y el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo de Chile, orientada a posicionar la gastronomía como un activo clave en la competitividad turística. La programación incluye ferias, rutas culinarias, capacitaciones y activaciones territoriales que buscan fortalecer la identidad local y diversificar la oferta para visitantes nacionales e internacionales.

Los indicadores respaldan esta apuesta. Más de la mitad de los turistas extranjeros que llegan a Chile declara consumir gastronomía típica durante su estadía, con cifras que superan el 60% en viajeros provenientes de Europa y mercados de larga distancia. Este segmento, además, presenta un gasto promedio superior a los US$1.300 por viaje, con una proporción relevante destinada a experiencias gastronómicas, lo que incrementa el ticket promedio en destinos con oferta culinaria diferenciada.

El impacto en el empleo también es significativo. La gastronomía concentra cerca de dos tercios del empleo turístico, con más de 400 mil personas ocupadas en actividades vinculadas a alimentos y bebidas. Este ecosistema incluye desde restaurantes y cocinerías hasta proveedores agrícolas, distribuidores y servicios logísticos, configurando una cadena de valor que conecta zonas rurales con centros urbanos y polos turísticos. La participación femenina supera el promedio de otros sectores económicos, consolidando además su relevancia social.

En términos productivos, el país cuenta con alrededor de 64 mil empresas vinculadas al rubro gastronómico. Este tejido empresarial ha avanzado en profesionalización, incorporación de tecnologías de trazabilidad y adopción de estándares sanitarios internacionales, factores clave para atender una demanda cada vez más exigente. La integración de productos locales —como mariscos del Pacífico, vinos con denominación de origen y materias primas de la agricultura familiar— refuerza la autenticidad de la oferta y genera encadenamientos productivos en distintas regiones.

La evidencia internacional confirma que la gastronomía se ha convertido en un factor determinante en la elección de destinos. Estudios recientes sobre comportamiento del turista indican que más del 80% de los viajeros considera la comida como un componente relevante de su experiencia, mientras que cerca del 30% prioriza destinos en función de su oferta culinaria. En este contexto, Chile busca diferenciarse mediante la valorización de su biodiversidad alimentaria y la innovación en técnicas culinarias que combinan tradición y sostenibilidad.

Uno de los ejes de esta edición es el desarrollo del “Menú de Chile”, una iniciativa que busca identificar y promover preparaciones emblemáticas capaces de representar al país en mercados internacionales. Este esfuerzo se complementa con estrategias de branding territorial y promoción digital, orientadas a posicionar la cocina chilena en segmentos de alto valor, como el turismo gastronómico premium.

El enfoque también incorpora criterios de sostenibilidad. La promoción del consumo de productos de temporada, la reducción de desperdicios y la valorización de ingredientes locales forman parte de una agenda alineada con estándares globales de producción responsable. Estas prácticas no solo fortalecen la competitividad, sino que también responden a una demanda creciente por experiencias auténticas y conscientes.

Con esta hoja de ruta, Chile avanza en consolidar su gastronomía como un motor estratégico capaz de atraer turismo de mayor gasto, generar empleo y potenciar el desarrollo equilibrado de sus territorios.

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