La interprofesional francesa de frutas y hortalizas frescas llega a su 50 aniversario con una mirada puesta, entre otros destinos, en América Latina, en Fruit Attraction, que se realizará del 6 al 8 de octubre en Madrid, Interfel desplegará un stand de 1,024 metros cuadrados y 50 empresas exportadoras.
PAISES
Las proteínas lácteas conquistan nuevos segmentos del mercado
La proteína láctea dejó de ser un ingrediente asociado casi exclusivamente a la nutrición deportiva para convertirse en uno de los principales vectores de innovación de toda la industria alimentaria. Hoy atraviesa categorías tan diversas como bebidas listas para consumir, panificación, lácteos funcionales y snacks, alcanzando franjas etarias y motivaciones de consumo mucho más amplias que las del tradicional consumidor de gimnasio.
La industria alimentaria latinoamericana cuestiona el criterio del ultraprocesamiento
El debate sobre cómo regular alimentos y bebidas en América Latina volvió a intensificarse, esta vez con la industria pidiendo abiertamente que se replantee uno de los pilares regulatorios más influyentes de la última década: la clasificación de productos según su grado de procesamiento.
América Latina se consolida como el granero estratégico del mundo
El Día Mundial de la Agricultura pone en perspectiva un dato que rara vez se dimensiona correctamente, América Latina y el Caribe producen alimentos suficientes para alimentar a cerca de 1,300 millones de personas, más del doble de su propia población.
Esa capacidad excedentaria convierte a la región en la principal exportadora neta de alimentos del planeta, una posición construida sobre una combinación poco habitual de escala productiva, diversidad de cultivos y sistemas que van desde el agronegocio altamente tecnificado hasta la pequeña agricultura familiar e indígena.
El peso económico de esa producción no es marginal. Los sistemas agroalimentarios representan entre el 9% y el 35% del Producto Bruto Interno según el país, y aportan alrededor de una cuarta parte de las exportaciones regionales.
A escala global, la región genera cerca del 14% de la producción agrícola y pesquera mundial y concentra aproximadamente el 18% de las exportaciones agroalimentarias, con Brasil, Argentina y México explicando en conjunto cerca del 70% de esa producción.
Detrás de esas cifras agregadas hay una canasta de especialización que pocas regiones del mundo pueden igualar. Brasil y Argentina dominan soja, maíz, carnes y azúcar; México sostiene una de las estructuras agroalimentarias más diversificadas del continente.
Perú, Chile y Ecuador construyeron cadenas frutícolas de exportación de alto valor; Colombia y Centroamérica mantienen su liderazgo histórico en café y cultivos tropicales; mientras Paraguay, Uruguay y Bolivia completan el mapa con granos, oleaginosas y lácteos. Esa diversificación es, en sí misma, una ventaja competitiva frente a mercados dependientes de una sola commodity.
La proyección hacia la próxima década eleva aún más las apuestas. Estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo calculan que hacia 2031 la región podría concentrar 61% de las exportaciones mundiales de soja, 59% de azúcar, 43% de maíz y 32% de carne de pollo, cifras que anticipan una influencia creciente sobre los precios y la disponibilidad global de alimentos en los próximos años.
Pero el crecimiento sostenido de esa oferta enfrenta un frente climático cada vez más adverso, la FAO ubica a América Latina y el Caribe como la segunda región del mundo más expuesta a desastres naturales, con sequías, inundaciones y alteraciones en la estacionalidad de las lluvias que ya afectan rendimientos en distintos puntos del continente, agravadas por el regreso de El Niño.
La región concentra alrededor del 30% de las tierras cultivables y del agua dulce del planeta, un recurso estratégico cuya gestión eficiente se vuelve determinante para sostener el liderazgo agrícola regional sin comprometer su base productiva a largo plazo.
La tecnología aparece como la vía más concreta para conciliar ambos frentes: agricultura de precisión, riego inteligente, mejoramiento genético, bioinsumos y herramientas digitales de monitoreo climático permiten producir más sin expandir la frontera agrícola, aunque su adopción sigue siendo desigual entre grandes operaciones tecnificadas y productores familiares con menor acceso a financiamiento e infraestructura.
En marzo de este año, los 32 países que integran la Conferencia Regional de la FAO en Brasilia definieron cuatro prioridades para 2026-2027: mejor producción, mejor nutrición, mejor ambiente y mejor calidad de vida rural.
La paradoja de fondo persiste: pese a ser una potencia alimentaria global y acumular cuatro años consecutivos de reducción del hambre, más de 33 millones de personas en la región todavía padecen hambre y más de 181 millones no pueden costear económicamente una dieta saludable.
El desafío para la agroindustria latinoamericana ya no es solo producir más, sino distribuir mejor ese excedente que hoy alimenta al resto del mundo mientras parte de su propia población sigue quedando afuera de la mesa.
El matcha desafía al café en un mercado que no da abasto
El polvo de té verde dejó hace tiempo de ser un producto de nicho para convertirse en uno de los ingredientes de mayor tracción comercial de la industria de bebidas, su color intenso, su versatilidad para servirse frío o caliente y su asociación con hábitos de bienestar lo instalaron en cafeterías, restaurantes y redes sociales como alternativa directa al café.
Uruguay y Argentina ganan cuota en el comercio lácteo mundial
El Cono Sur consolida su posición como jugador cada vez más relevante en el tablero lácteo global. Argentina y Uruguay elevaron de forma conjunta su participación en las exportaciones mundiales de productos lácteos a 4,3%, frente al 3% que registraban apenas unos años atrás, un avance que refleja tanto el crecimiento de la producción regional como una estrategia comercial más diversificada hacia nuevos mercados de destino.
Las multinacionales de alimentos consolidan su avance en América Latina pese a la presión sobre las utilidades
La desaceleración del consumo en Estados Unidos y Europa está redibujando el mapa de crecimiento de la industria alimentaria mundial, y América Latina emerge como el nuevo eje de las apuestas corporativas. Nestlé, Mondelez, Danone, PepsiCo y Grupo Bimbo reportaron en el segundo trimestre de 2026 sus mejores cifras de ventas reales en Brasil y México, un giro que confirma a la región como motor de expansión para un sector que enfrenta consumidores más cautos en los mercados maduros.


