Tras adjudicarse el premio Startup of Chile en la décima edición del Desafío Emprendedor de Banco de Chile, Codebreaker Bioscience proyecta una expansión acelerada hacia 2026, con foco en salmonicultura y agricultura de alto desempeño.
El reconocimiento consolida a la firma dentro del ecosistema biotecnológico nacional y refuerza su posicionamiento en industrias donde la gestión del microbioma se perfila como un factor crítico para la eficiencia productiva, la reducción de pérdidas sanitarias y el cumplimiento de estándares ambientales cada vez más exigentes.
La compañía, con base en la Patagonia chilena, ha desarrollado un enfoque de “inteligencia microbiológica” que integra secuenciación genética, bioinformática avanzada y analítica predictiva. Su propuesta se materializa en la Micro-ID Platform, una solución diseñada para traducir datos complejos del microbioma en decisiones operativas concretas. En mercados como la salmonicultura —donde Chile es el segundo productor mundial y exporta más de US$6.000 millones anuales— anticipar brotes, optimizar conversiones alimenticias y reducir el uso de antibióticos tiene impacto directo en márgenes y reputación internacional.
Alejandro Bisquertt, CEO de la firma, sostiene que el galardón valida un proceso de años combinando ciencia aplicada y trabajo en terreno. La empresa no limita su I+D a condiciones controladas de laboratorio: colabora con productores, veterinarios y equipos técnicos en centros de cultivo y predios agrícolas, capturando datos reales bajo variabilidad ambiental. Ese modelo permite diseñar algoritmos ajustados a problemas cuantificables como mortalidad, estrés osmótico, disbiosis intestinal o desempeño zootécnico.
Desde el área científica, Diego Gutiérrez, CRO de la compañía, subraya que el diferencial radica en convertir ciencia de frontera en herramientas accionables. La plataforma integra tecnologías de secuenciación masiva —incluyendo análisis de regiones 16S rRNA y metagenómica shotgun— junto con modelos estadísticos y aprendizaje automático. Este enfoque permite identificar patrones microbianos asociados a eventos sanitarios antes de que se manifiesten clínicamente, reduciendo ventanas de incertidumbre y optimizando intervenciones.
El contexto sectorial favorece la adopción. La industria salmonera chilena incorporó herramientas como PCR en tiempo real a gran escala hace más de una década, procesando miles de muestras diarias para detección de patógenos como ISA o SRS. Esa cultura tecnológica facilita la integración de soluciones como Micro-ID, que amplían el foco desde patógenos individuales hacia comunidades microbianas completas y su interacción con variables ambientales.
En términos de crecimiento, Codebreaker proyecta expandirse 300% en métricas clave hacia 2026 y analizar más de 15.000 microbiomas en un solo año. Esa escala implicará construir una biblioteca digital equivalente a más de 37.500 millones de páginas de información genética, estructurada para generar valor productivo. El activo estratégico no es solo el dato, sino su curaduría, trazabilidad y capacidad predictiva en múltiples sistemas biológicos.
La firma también anunció alianzas en bioprospección de microorganismos con potencial aplicación en probióticos de nueva generación, bioestimulantes agrícolas y soluciones para resiliencia climática. Considerando que se estima que menos del 1% de los microorganismos del planeta han sido caracterizados, el espacio de descubrimiento es vasto y con implicancias directas en seguridad alimentaria global.
Con el lanzamiento oficial de Micro-ID previsto para marzo, Codebreaker busca consolidarse como socio estratégico en sistemas biológicos complejos, más allá de proveedor tecnológico. Su apuesta es posicionar la inteligencia microbiológica como infraestructura esencial para una producción acuícola y agrícola más eficiente, sostenible y basada en datos, proyectando desde el sur de Chile soluciones de clase mundial para mercados internacionales.



