FoodNewsLatam -  Gelatina y salud, cómo disfrutarla sin poner en riesgo tu cuerpo

 Gelatina y salud, cómo disfrutarla sin poner en riesgo tu cuerpo

Internacional Confitería

La gelatina es uno de esos alimentos que siempre ha tenido fama de “milagro” en la cocina y la salud. Su textura delicada y su versatilidad la han convertido en un favorito tanto en postres como en tratamientos caseros.

Sin embargo, como sucede con muchos productos, la clave está en la moderación: consumirla en exceso puede tener efectos inesperados sobre nuestra salud.

Expertos en nutrición coinciden en que una dieta saludable no depende de un solo alimento, por beneficioso que sea. La base de una alimentación equilibrada consiste en incluir una amplia variedad de productos naturales, en las cantidades adecuadas y adaptadas a las necesidades individuales. Esto permite cubrir los requerimientos energéticos y de nutrientes de cada persona, a la vez que se promueve un estilo de vida saludable.

Desde la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria, España, alertan que la obesidad y otras enfermedades derivadas de malos hábitos alimenticios siguen creciendo en todo el mundo. Para prevenirlas, es esencial fomentar la educación alimentaria y hábitos de vida saludables: seleccionar correctamente los alimentos que consumimos, evitar el sedentarismo, controlar el estrés, reducir el consumo de sustancias nocivas y garantizar un descanso adecuado.

En este contexto, la gelatina ha sido históricamente considerada un alimento “beneficioso”. Se utiliza en tratamientos para el envejecimiento de la piel, la osteoartritis, la osteoporosis, uñas quebradizas, obesidad y problemas digestivos como la diarrea, entre otras condiciones. Instituciones como el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos destacan estos posibles usos, aunque advierten que la evidencia científica sobre muchos de ellos todavía es limitada y no concluyente.

La gelatina se obtiene a partir del colágeno de origen animal. Este componente es clave para tejidos como la piel, huesos y articulaciones, lo que ha llevado a muchos a considerar la gelatina como un “suplemento natural”. No obstante, su consumo excesivo puede causar efectos adversos. Los especialistas recomiendan no superar los 15 gramos diarios. Superar esta cantidad podría provocar irritaciones en la boca, dolor de garganta, hinchazón de las encías e incluso molestias digestivas.

En el caso de los niños, se aconseja utilizar gelatinas diseñadas específicamente para ellos, conocidas como “gelatina tanto” o versiones con menos aditivos y azúcar, siempre bajo supervisión médica. Respetar las porciones adecuadas asegura que puedan disfrutar del producto sin poner en riesgo su salud.

Consumir gelatina con moderación no solo es una cuestión de prevenir molestias físicas. También forma parte de un enfoque integral de la salud, donde cada elección alimentaria contribuye a mantener un equilibrio entre nutrición, energía y bienestar general. La gelatina puede ser un complemento divertido y saludable, pero nunca debe reemplazar alimentos esenciales como frutas, verduras, proteínas y cereales integrales.

En definitiva, la gelatina sigue siendo un ingrediente querido en hogares de todo Latinoamérica, presente en postres tradicionales y preparaciones modernas. Sin embargo, conocer sus límites y respetarlos es la mejor manera de disfrutarla sin riesgos. Moderación y sentido común son la receta para convertir un alimento aparentemente inofensivo en un aliado de la salud, y no en una fuente de problemas.

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