La 18ª edición de The Food Tech Summit & Expo concluyó en Ciudad de México con más de 22.570 profesionales asistentes, más de 500 empresas expositoras y participantes de más de diez países. Durante dos días, el encuentro reunió a proveedores de ingredientes y aditivos, fabricantes, especialistas en procesamiento y empaque, investigadores y directivos de México y América Latina.
Todos coincidieron en una conclusión: las decisiones de la industria de alimentos y bebidas dependen cada vez más de la regulación, la tecnología y la ciencia.
El programa técnico abordó la trazabilidad, la etiqueta limpia, la reformulación, la ciencia de la textura, la bioconversión y los ingredientes funcionales. También trató temas de alta sensibilidad para el sector, como la discusión sobre los alimentos ultraprocesados, la sustentabilidad, la aplicación de inteligencia artificial y la comunicación de la ciencia al consumidor.
El contexto mexicano explica buena parte de la agenda. Desde la entrada en vigor del etiquetado frontal de advertencia en 2020, los fabricantes han reformulado miles de productos para reducir azúcares, sodio, grasas saturadas y calorías. Además, las restricciones a la venta de alimentos y bebidas de bajo valor nutricional en escuelas aumentaron la presión sobre los portafolios dirigidos a niños y adolescentes. A ello se suma el debate global sobre los ultraprocesados, que comienza a trasladarse a propuestas regulatorias y a decisiones de compra.
“El reto para las empresas está en identificar cuáles de estos cambios tienen relación con su negocio”, afirmó Pablo Silva, director de contenidos y relaciones institucionales del evento. Silva subrayó la necesidad de convertir esa información en decisiones concretas de desarrollo, inversión e innovación.
Los especialistas coincidieron en que la profesionalización del sector exige una secuencia clara: entender al consumidor antes de formular, conocer el marco regulatorio antes de lanzar un producto, evaluar una tecnología antes de incorporarla a un proceso y analizar el desempeño de un empaque antes de desarrollarlo. También hacen falta herramientas para comunicar información técnica de forma comprensible, en un entorno donde la desinformación sobre aditivos e ingredientes afecta la percepción de categorías completas.
Dos congresos especializados ampliaron la discusión. El Food Pack & Process Congress se enfocó en el uso de datos e inteligencia artificial para optimizar empaques y procesos, así como en la percepción del consumidor. El Supplements & Nutrition Congress, por su parte, analizó el impacto de los medicamentos GLP-1, los probióticos de nueva generación, la longevidad y la nutrición personalizada. La expansión de los tratamientos GLP-1 para el control de peso ya comienza a modificar los patrones de consumo, con menor ingesta calórica y mayor demanda de productos ricos en proteína y fibra. Esa tendencia obliga a las empresas a replantear porciones y perfiles nutricionales.
La oferta de capacitación estuvo dirigida a áreas de investigación y desarrollo, calidad, producción, compras, innovación, marketing y dirección. La premisa es que la innovación en alimentos requiere un enfoque multidisciplinario y una coordinación más estrecha entre funciones que tradicionalmente operan por separado.
El encuentro también abrió espacio a nuevos desarrollos. El Premio a la Innovación Alimenticia 2026 reconoció propuestas con potencial de impulsar a la industria, mientras que los Startup Pitches & Awards by KM ZERO dieron visibilidad a emprendimientos en tecnología alimentaria.
La próxima edición de The Food Tech Summit & Expo se celebrará el 29 y 30 de septiembre de 2027, con el objetivo de seguir ampliando el acceso a conocimiento y soluciones para la industria de alimentos y bebidas de México y América Latina.



