La avicultura ecuatoriana reafirma en 2026 su papel estratégico en la seguridad alimentaria y en la economía nacional, aunque con señales mixtas en los patrones de consumo.
Las estadísticas más recientes de la Corporación Nacional de Avicultores del Ecuador (Conave) muestran una industria resiliente, con alta capacidad productiva y una cadena de valor que continúa sosteniendo a miles de familias, pero también evidencian ajustes relevantes en la demanda interna de carne de pollo y un mayor dinamismo en el mercado del huevo.
El sector avícola es uno de los pilares del aparato productivo del país. De acuerdo con Conave, la cadena agroalimentaria asociada genera más de USD 4.000 millones anuales, lo que equivale aproximadamente al 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y al 24 % del PIB agropecuario. Estas cifras confirman su peso económico y su contribución directa a la estabilidad del abastecimiento de proteína animal para la población ecuatoriana.
En el segmento de carne de pollo, los datos de 2025 reflejan un descenso en el consumo per cápita. El promedio anual se ubicó en 28,21 kilogramos por persona, frente a los 30,62 kilogramos registrados en 2024. Esta reducción marca un cambio relevante en los hábitos alimenticios, si se considera que el pollo ha sido históricamente la proteína animal de mayor consumo en el país, con picos destacados en años como 2019.
Especialistas del sector señalan que esta contracción puede estar asociada a factores económicos, como el poder adquisitivo de los hogares, la inflación en alimentos y la competencia con otras fuentes proteicas. Para la industria, el reto inmediato es ajustar estrategias comerciales, fortalecer campañas de promoción y optimizar costos de producción para recuperar los niveles de consumo observados en años anteriores.
En contraste, el subsector del huevo muestra un comportamiento más sólido y en expansión. La producción anual supera los 3.500 millones de unidades, consolidando al huevo como un alimento esencial en la dieta nacional por su alto valor biológico y su accesibilidad. En 2025, la producción diaria promedio alcanzó los 9,60 millones de huevos, un incremento respecto a los 9,41 millones diarios registrados en 2024.
Este crecimiento sostenido ha permitido mantener un consumo per cápita que, en periodos recientes, ha superado los 200 huevos por persona al año, según series históricas del gremio. La estabilidad de la oferta ha sido clave para compensar las variaciones en otras proteínas y para garantizar una ingesta adecuada de nutrientes esenciales como proteínas de alto valor, vitaminas y minerales.
El soporte productivo de esta expansión se basa en una infraestructura robusta. En los últimos años, el número de aves ponedoras comerciales en producción ha alcanzado picos cercanos a los 14,43 millones, reflejando un alto nivel de tecnificación y eficiencia en las granjas. Sin embargo, la sostenibilidad del sistema depende en gran medida del acceso a insumos estratégicos, especialmente maíz amarillo y torta de soya, componentes fundamentales de la alimentación avícola y determinantes en la estructura de costos.
Conave destaca la importancia de contar con estadísticas oficiales, transparentes y actualizadas para la toma de decisiones empresariales, el diseño de políticas públicas y la planificación productiva. La disponibilidad de información confiable permite al sector adaptarse a las nuevas condiciones del mercado y fortalecer la soberanía alimentaria.
Aunque 2026 plantea desafíos en el consumo de pollo, el desempeño del huevo equilibra la oferta de proteína animal. La avicultura ecuatoriana continúa siendo un actor clave de la economía nacional, con la meta de retomar el crecimiento integral y responder de forma eficiente a las necesidades nutricionales de la población.



