FoodNewsLatam - Las macroalgas redefinen el portafolio de ingredientes en alimentos y bebidas

Las macroalgas redefinen el portafolio de ingredientes en alimentos y bebidas

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Detrás de la textura cremosa de un helado, la consistencia de una leche vegetal, la estabilidad de una salsa lista para consumo o la firmeza de un jamón cocido hay un ingrediente que la mayoría de los consumidores nunca identifica en la etiqueta: hidrocoloides derivados de macroalgas.

Carragenina, alginatos y agar son los tres pilares funcionales de la industria alimentaria global extraídos de algas marinas, y su demanda no deja de crecer.

El mercado de carragenina fue valorado en 1,020 millones de dólares en 2025 y se proyecta que alcance los 3,900 millones para 2035, mientras que el mercado total de productos derivados de algas crecerá de 3,890 millones en 2025 a 5,840 millones para 2031. Es en ese contexto que Lima reunió el 21 y 22 de mayo de 2026 a más de 60 especialistas del bloque APEC para analizar cómo la región puede posicionarse como proveedor estratégico de estas materias primas para la industria de alimentos y bebidas.

El simposio, liderado por Perú y copatrocinado por Chile, China, México y Vietnam, puso sobre la mesa una realidad que la industria formuladora conoce bien: la cadena de suministro global de hidrocoloides marinos está altamente concentrada en Asia, con Indonesia y Filipinas dominando la producción mundial de algas rojas para extracción de carragenina, y China definiendo las tendencias globales de precio y disponibilidad. Esa concentración es una vulnerabilidad para los compradores industriales de América Latina y una oportunidad para los países de la región que tienen condiciones costeras para desarrollar cultivos propios.

Para la industria de alimentos y bebidas, la relevancia de estos ingredientes es multidimensional. La carragenina actúa como gelificante, estabilizante y espesante en lácteos, alternativas vegetales, carnes procesadas, bebidas y salsas, con una propiedad crítica adicional: puede sustituir grasas en formulaciones de etiqueta limpia sin comprometer la textura. El alginato de sodio, extraído de algas pardas, tiene propiedades gelificantes únicas activadas en presencia de calcio que lo hacen esencial para quesos vegetales, reestructurados de proteína marina y microencapsulación de sabores. El agar es el estándar en confitería, repostería y productos vegetarianos que requieren gelificación sin gelatina animal. Estas tres categorías mantienen una cuota del 42.36% en los ingresos globales de productos derivados de algas, la mayor de todos los segmentos.

El movimiento clean label está acelerando la demanda. Más del 70% de los nuevos productos alimentarios en los mercados de América del Norte y Europa en 2025 y 2026 se formularon bajo criterios de etiqueta limpia, y los hidrocoloides de origen marino —naturales, trazables y sin riesgo de metales pesados ni alérgenos— satisfacen esa exigencia mejor que la mayoría de las alternativas sintéticas. Esa convergencia entre funcionalidad técnica y posicionamiento de marketing es lo que convierte a las macroalgas en un ingrediente estratégico de doble valor para los formuladores de la región.

El reto identificado en el simposio de Lima es claro: la brecha entre el potencial productivo de la costa latinoamericana y su participación real en la cadena de valor global de los hidrocoloides sigue siendo enorme. Perú, Chile y México tienen las condiciones oceánicas, pero carecen aún de marcos regulatorios sólidos, infraestructura de procesamiento industrial y capital humano especializado para competir con los volúmenes asiáticos. Cerrar esa brecha requiere inversión pública, alianzas con la industria privada y política comercial activa. La demanda ya existe. El ingrediente también.

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