La multinacional brasileña JBS inauguró en Florianópolis un centro de investigación que marca un giro estratégico hacia la biotecnología aplicada a la industria alimentaria. La nueva unidad, instalada en el ecosistema tecnológico de Parque Sapiens, refuerza la apuesta de la compañía por el desarrollo de ingredientes de alto valor agregado, nutrición de precisión y soluciones avanzadas para la salud animal.
El complejo, con más de 4.000 metros cuadrados y más de 20 laboratorios especializados, está diseñado para integrar investigación científica, ingeniería de procesos y validación industrial en un mismo espacio. Este modelo busca reducir los tiempos entre el descubrimiento y la aplicación comercial, una variable crítica en un mercado global de proteínas que evoluciona rápidamente y que, según proyecciones recientes, superará los 1.4 billones de dólares en valor hacia el final de la década.
Uno de los ejes del centro es el desarrollo de proteínas funcionales, conocidas en la industria como “superproteínas”. Se trata de ingredientes diseñados a nivel molecular para ofrecer beneficios específicos, como mayor biodisponibilidad de aminoácidos esenciales, mejoras en la digestibilidad o efectos positivos sobre el sistema inmunológico. Estas innovaciones responden a una demanda creciente por alimentos más personalizados, en línea con tendencias de consumo vinculadas al bienestar, el envejecimiento saludable y el rendimiento físico.
La operación está liderada por la ingeniera química Fernanda Berti, quien destaca que el enfoque del centro permite intervenir directamente en la estructura de los nutrientes. A través de herramientas de genómica, proteómica y metabolómica, los investigadores pueden mapear perfiles biológicos con alta precisión y diseñar ingredientes adaptados a necesidades específicas tanto en humanos como en animales.
La infraestructura incluye secuenciadores genéticos de última generación, plataformas de análisis molecular y sistemas avanzados de ciencia de datos. Estas capacidades permiten acelerar el desarrollo de bioingredientes con propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antiinflamatorias, que podrían reducir la dependencia de aditivos sintéticos en alimentos procesados. Estudios recientes sugieren que ciertos péptidos bioactivos derivados de proteínas animales pueden mejorar la absorción de nutrientes hasta en un 15%, además de contribuir a la estabilidad microbiológica de los productos.
Otro componente clave es la creación de un biobanco con almacenamiento criogénico, destinado a preservar muestras biológicas y optimizar el aprovechamiento de materias primas. Este recurso resulta estratégico para la trazabilidad, la investigación a largo plazo y la generación de nuevas aplicaciones industriales.
El proyecto también se alinea con principios de economía circular. Mediante procesos biotecnológicos, subproductos de la cadena cárnica pueden transformarse en compuestos de alto valor, como colágeno funcional, suplementos nutricionales o ingredientes para las industrias farmacéutica y cosmética. Este enfoque no solo mejora la eficiencia productiva, sino que responde a exigencias crecientes en sostenibilidad y reducción de desperdicios.
En paralelo, la compañía impulsa desarrollos en salud animal, con soluciones orientadas a la prevención de enfermedades y la optimización del rendimiento productivo. La integración de biotecnología y análisis de datos permite ajustar dietas, mejorar la conversión alimenticia y reducir el uso de antibióticos, un desafío clave para la industria global.
La apertura de este centro forma parte de una estrategia más amplia de expansión en innovación, que incluye inversiones en proteínas cultivadas y tecnologías emergentes en otros mercados. En un contexto de aumento sostenido en la demanda global de proteínas —impulsado por el crecimiento poblacional y cambios en los hábitos de consumo—, la biotecnología se posiciona como una herramienta central para garantizar abastecimiento, calidad nutricional y eficiencia industrial.
Con esta iniciativa, JBS busca consolidar su papel no solo como productor, sino como desarrollador de tecnología, en una industria donde la diferenciación dependerá cada vez más de la ciencia aplicada.



