La ganadería bovina de República Dominicana atraviesa una etapa de creciente dinamismo en el comercio exterior, impulsada por mejoras en los sistemas sanitarios, avances en la productividad del hato y una mayor orientación exportadora de los productores.
De acuerdo con autoridades del sector, la carne de res dominicana comienza a consolidar su presencia en mercados internacionales, con exportaciones que alcanzaron alrededor de US$18 millones durante el último año.
El director de la Dirección General de Ganadería (Digega), Abel Madera, destacó que el sector pecuario se ha convertido en uno de los pilares de la actividad agropecuaria nacional, en un contexto donde los precios internacionales de las proteínas animales se mantienen atractivos frente a los valores del mercado interno. Según el funcionario, el desafío actual consiste en consolidar una cultura empresarial entre los productores que priorice la exportación como estrategia de crecimiento.
Las cifras oficiales reflejan una expansión gradual de la producción. Entre enero y octubre de 2025 se generaron aproximadamente 62.1 millones de kilogramos de productos de origen bovino en el país, incluyendo carne, subproductos cárnicos y derivados lácteos. En términos de comercio exterior, el valor de las exportaciones de carne vacuna alcanzó US$13.3 millones al cierre de ese año, mientras que los productos lácteos sumaron cerca de US$11 millones en ventas internacionales.
El crecimiento del sector ocurre en paralelo con un fortalecimiento de la infraestructura de control sanitario. República Dominicana mantiene la equivalencia de su sistema de inspección de carnes con los estándares del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, lo que permite exportar carne bovina a ese mercado y a diversos destinos del Caribe y Centroamérica tras auditorías que confirmaron el cumplimiento de requisitos de inocuidad y trazabilidad.
En el ámbito productivo, el país cuenta con una estructura ganadera distribuida en casi todo el territorio. Aproximadamente 19 millones de tareas están dedicadas a pasturas y cerca de 47,900 fincas desarrollan actividades pecuarias, en su mayoría explotaciones pequeñas y medianas. Entre las razas más utilizadas se encuentran Holstein, Pardo Suizo y Jersey para producción lechera, así como Brahman, Gir y cruces Girolando en sistemas de doble propósito adaptados a condiciones tropicales.
El fortalecimiento del sistema sanitario es una de las estrategias centrales para impulsar las exportaciones. En ese contexto, Digega implementó el Sistema de Vigilancia Epidemiológica y Salud Animal (Sivesa), una plataforma digital que permite monitorear en tiempo real el estatus sanitario de las explotaciones ganaderas. Este sistema busca garantizar la trazabilidad de los animales y confirmar que los productos exportados provienen de zonas libres de brotes de enfermedades.
El monitoreo sanitario también incluye el seguimiento de enfermedades de alto impacto económico. En relación con la peste porcina africana (PPA), las autoridades indicaron que varias regiones del país han superado periodos superiores a seis meses sin registrar nuevos casos, lo que acerca al país a la declaración de zonas libres de la enfermedad.
La estrategia productiva se complementa con programas de extensión agrícola y mejoramiento genético orientados a elevar la eficiencia del hato. Las iniciativas incluyen capacitación técnica para productores, promoción de sistemas de pastoreo más intensivos y el almacenamiento estratégico de forrajes para mitigar los efectos de las sequías.
En paralelo, investigadores y técnicos del sector trabajan en la introducción de pastos tropicales con mayor valor nutricional y mayor tolerancia al estrés hídrico. Estas variedades permiten mejorar la digestibilidad de la dieta del ganado, incrementar las tasas de ganancia de peso y mantener la productividad durante los periodos de escasez de agua.
Para reforzar la vigilancia sanitaria, Digega también implementó el programa Alerta Animal, una herramienta digital que permite a los productores reportar incidentes sanitarios en tiempo real mediante el envío de fotografías y datos georreferenciados de animales afectados. Este sistema busca acelerar la detección temprana de enfermedades y reducir los riesgos de propagación.
Con estas iniciativas, el sector ganadero dominicano busca consolidar su competitividad, ampliar su presencia en mercados internacionales y posicionar la carne bovina del país como un producto confiable, trazable y de alta calidad dentro del comercio global de proteínas animales.



