La Agência Nacional de Vigilância Sanitária (Anvisa) emitió una advertencia dirigida a consumidores y profesionales de la salud sobre posibles efectos adversos graves asociados al uso de suplementos alimenticios que contienen cúrcuma, también conocida popularmente como azafrán de la India.
La medida surge tras la revisión de reportes internacionales que vinculan el consumo de extractos concentrados de curcumina con casos de daño hepático poco frecuentes, pero potencialmente severos.
De acuerdo con evaluaciones recientes, el riesgo se concentra en productos en cápsulas, tabletas o soluciones con altas concentraciones de curcuminoides, compuestos bioactivos responsables de las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias atribuidas a la cúrcuma. Estos productos, ampliamente comercializados en el mercado global de nutracéuticos, suelen promocionarse para el manejo del dolor, trastornos digestivos y procesos inflamatorios crónicos.
La alerta se apoya en investigaciones desarrolladas en distintos países. En particular, la Agence nationale de sécurité sanitaire de l’alimentation, de l’environnement et du travail (ANSES) documentó decenas de casos de efectos adversos a través de su sistema de nutrivigilancia, incluyendo episodios de hepatitis aguda asociados al consumo de suplementos con cúrcuma o curcumina. Algunos pacientes requirieron hospitalización, lo que encendió las alarmas entre autoridades regulatorias europeas y latinoamericanas.
Especialistas en farmacovigilancia señalan que, aunque la incidencia es baja, existen factores que podrían aumentar el riesgo, como la predisposición individual, el uso concomitante de medicamentos hepatotóxicos y la presencia de formulaciones que mejoran la biodisponibilidad de la curcumina, como aquellas combinadas con piperina. Este tipo de combinaciones, diseñadas para potenciar la absorción, también pueden incrementar la carga metabólica en el hígado.
El crecimiento sostenido del mercado de suplementos alimenticios ha impulsado la diversificación de productos con ingredientes botánicos. Datos del sector indican que la cúrcuma figura entre los ingredientes más demandados a nivel mundial, con un incremento significativo en ventas impulsado por tendencias de bienestar y medicina preventiva. Sin embargo, expertos advierten que la percepción de “natural” no garantiza inocuidad, especialmente cuando se trata de extractos altamente concentrados.
Anvisa recomendó a los consumidores evitar la automedicación con suplementos y consultar a profesionales de la salud antes de iniciar su uso, especialmente en personas con antecedentes de enfermedades hepáticas o que consumen múltiples fármacos. Asimismo, instó a fabricantes y distribuidores a reforzar los sistemas de control de calidad, trazabilidad y etiquetado, asegurando información clara sobre dosis, composición y posibles riesgos.
En contraste, la autoridad sanitaria fue enfática en diferenciar el uso de la cúrcuma como ingrediente culinario del consumo de suplementos concentrados. El polvo utilizado tradicionalmente en la cocina, presente en diversas gastronomías, no representa un riesgo para la salud cuando se emplea en cantidades habituales. Hasta el momento, no existe evidencia científica que relacione su uso alimentario con toxicidad hepática.
La industria enfrenta ahora el reto de fortalecer la transparencia y la evidencia clínica detrás de sus productos, en un entorno donde la regulación evoluciona hacia estándares más estrictos. La vigilancia postcomercialización y la notificación de eventos adversos se posicionan como herramientas clave para detectar riesgos emergentes y proteger al consumidor.
Finalmente, autoridades sanitarias reiteraron la importancia de fomentar una cultura de consumo informado, donde la elección de suplementos se base en evidencia, supervisión médica y cumplimiento normativo, reduciendo así la exposición a efectos adversos evitables.



