La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) ordenó retirar del mercado y prohibir la venta de dos productos alimenticios con ingredientes sin evaluación de seguridad para su uso en alimentos: una paleta helada con melatonina e inositol y un suplemento proteico con un péptido derivado del haba. Las decisiones refuerzan la vigilancia sobre los productos funcionales y de bienestar, una categoría que crece con rapidez.
El primer caso es la paleta Bentô Gelatos Magnésio + Inositol Relief 3.0, fabricada por ABB Gelateria. Según la Resolución RE n.º 4.189, del 22 de octubre de 2026, en Brasil la melatonina y el inositol solo están autorizados en suplementos alimenticios; el inositol, además, en compuestos líquidos listos para consumir. Incorporarlos en un helado, que es un alimento convencional, no está permitido.
La melatonina, una hormona que regula el ciclo de sueño y vigilia, está autorizada por la Anvisa en suplementos alimenticios, con límites de dosis y restricciones según el público. Su presencia en alimentos de consumo habitual preocupa a las autoridades porque dificulta controlar cuánto se ingiere y puede facilitar que la consuman niños o personas a quienes no está indicada.
El segundo caso es el suplemento Body Strong Protein, sabor cacao, de la marca Equaliv, fabricado por Althaia Indústria Farmacêutica. Según la Resolución RE n.º 4.160, también del 22 de octubre, el producto contiene peptistrong, una proteína de haba hidrolizada cuya seguridad para uso en alimentos no se ha evaluado en el país. La agencia suspendió su fabricación, venta, distribución, publicidad y uso.
La Anvisa detectó además publicidad irregular. El suplemento se promocionaba con declaraciones terapéuticas, como prevenir la sarcopenia y ayudar a preservar la masa magra en personas que usan medicamentos para bajar de peso del tipo GLP-1. En Brasil, los suplementos no pueden atribuirse propiedades de prevención o tratamiento de enfermedades, y las declaraciones permitidas deben estar aprobadas de antemano.
El caso refleja una tendencia relevante para la industria. El uso creciente de medicamentos agonistas de GLP-1 ha impulsado la demanda de productos que prometen preservar la masa muscular durante la pérdida de peso, un segmento donde confluyen proteínas, aminoácidos y nuevos ingredientes bioactivos. Sin embargo, la velocidad de la innovación choca con los tiempos regulatorios, que exigen pruebas de seguridad antes de autorizar nuevos ingredientes.
El marco regulatorio brasileño fija listas de ingredientes autorizados para suplementos alimenticios, con límites mínimos y máximos de uso y condiciones específicas. Los ingredientes que no están en esas listas necesitan una evaluación de seguridad previa a su venta, para lo cual las empresas deben presentar estudios técnicos y científicos.
Para los fabricantes de alimentos funcionales y suplementos, las decisiones de la Anvisa dejan dos mensajes. El primero: hay que verificar el estatus regulatorio de cada ingrediente antes de lanzar un producto, sobre todo cuando un compuesto solo está autorizado para ciertas categorías. El segundo: usar declaraciones de salud que vayan más allá de lo permitido puede acarrear sanciones y retiros del mercado.
En los últimos meses, la agencia ha intensificado sus acciones contra productos irregulares, muchos de ellos vendidos en plataformas digitales y redes sociales, donde la promoción de beneficios para la salud suele escapar a los controles tradicionales.



