En un hito que marca siete décadas de operación en el país, Nestlé Ecuador celebró sus 70 años de “historias compartidas” junto a familias, proveedores, agricultores y colaboradores, y al mismo tiempo presentó una inversión histórica de USD 63 millones que se canalizará en los próximos tres años para modernizar plantas, optimizar procesos y fortalecer la capacidad productiva local.
La compañía, reconocida como la empresa número uno en reputación corporativa en el sector de alimentos y bebidas en Ecuador según MERCO Ecuador, ha ido consolidándose como un actor estratégico en la economía nacional desde su llegada en 1955, con un portafolio de productos que hoy tiene presencia en el 99 % de los hogares ecuatorianos, de acuerdo con datos de Kantar Worldpanel.
Una inversión que impulsa productividad y valor local
El anuncio, realizado en un evento con autoridades, ejecutivos y aliados comerciales, enfatiza que los USD 63 millones se destinarán a modernizar instalaciones productivas, automatizar procesos y elevar los estándares de innovación tecnológica en la producción. Con estas acciones, Nestlé busca responder a los retos de competitividad, calidad y sostenibilidad que exige el mercado global.
“El compromiso con el país se refleja en esta inversión enfocada en reforzar nuestras operaciones, potenciar el talento ecuatoriano y consolidar una producción más eficiente y responsable con el ambiente”, afirmó Josué De La Maza, presidente ejecutivo de Nestlé Ecuador.
Hoy la compañía emplea a más de 1 800 colaboradores y mantiene una producción local que supera el 95 % del total de su portafolio en Ecuador.
Portafolio reconocido y marcas emblemáticas
La empresa ofrece categorías que abarcan alimentación culinaria, café, nutrición infantil, cereales, chocolates, galletas y alimentos para mascotas, con marcas que han acompañado generaciones: Maggi®, Nescafé®, Galletas Amor®, Tango®, Nature’s Heart® y Purina®. Su permanencia en la vida diaria de los consumidores refleja no solo penetración de mercado, sino también evolución de los hábitos de consumo y preferencia por productos con respaldo de calidad.
Creación de valor compartido como base de su estrategia
A lo largo de estos 70 años, Nestlé Ecuador ha impulsado programas que articulan impacto social, desarrollo rural y sostenibilidad ambiental, bajo el marco de su modelo de Creación de Valor Compartido. Esta filosofía se traduce en iniciativas de largo alcance que combinan crecimiento económico con beneficio comunitario.
Entre los programas más destacables están:
Plan Cacao, que ha beneficiado a más de 7 500 agricultores en 11 provincias, fomentando prácticas de agricultura regenerativa, certificación de calidad y sostenibilidad en cultivos de cacao, materia prima clave para la industria chocolatera local y global.
Iniciativa por los Jóvenes, dirigida a ampliar oportunidades de empleabilidad, emprendimiento y formación agrícola para más de 274 000 jóvenes desde 2015.
Nescuelita de Nestlé, un espacio educativo gratuito que promueve hábitos saludables entre niños, alcanzando más de 2 400 beneficiarios en su primer año.
Iniciativa RE, orientada a la recuperación y reciclaje de plástico, con más de 10 000 toneladas recuperadas y apoyo directo a más de 750 recicladores de base, de los cuales cerca del 70 % son mujeres jefas de hogar.
Estas acciones han posicionado a Nestlé Ecuador como líder en el ranking Merco ESG, situándose como la empresa de alimentos con mayor reputación en sostenibilidad por segundo año consecutivo y certificando su impacto integral en temas ambientales, sociales y de gobernanza.
Perspectivas hacia el futuro
Más allá de celebrar un aniversario, la estrategia anunciada reafirma la apuesta de Nestlé por el desarrollo sostenible y la competitividad del sector alimentario ecuatoriano. La evolución de sus productos, la inversión en infraestructura y el fortalecimiento de cadenas de valor locales reflejan una visión de largo plazo que busca responder a tendencias globales de consumo responsable y calidad de vida.
Con este nuevo impulso, Nestlé Ecuador busca consolidar un camino en el que innovación, inclusión y sostenibilidad sigan entrelazados con la experiencia cotidiana de las familias y comunidades del país.



