Corporación UN, empresa peruana de suplementos nutricionales, amplía su portafolio más allá de la nutrición deportiva tradicional y prepara su expansión a Estados Unidos, donde proyecta abrir una planta propia en el segundo semestre de 2027. La compañía espera crecer entre 8% y 14% en 2026, gracias a la diversificación de productos y canales.
La estrategia responde a un cambio en el perfil del consumidor. Cada vez más, las vitaminas y suplementos se asocian con el bienestar preventivo y no solo con fines estéticos o deportivos. Según un estudio de mercado, las búsquedas y conversaciones digitales sobre vitaminas en Lima crecieron 45,2% entre 2022 y 2025, y se proyecta un alza de 7% para 2026.
En ese contexto, la empresa lanzará en el segundo semestre de 2026 una línea propia fabricada íntegramente en la planta de un socio en Estados Unidos. Incluirá vitaminas, resveratrol, ashwagandha, omega 3, arginina y betalaína, categorías que hasta ahora no ofrecía. Giancarlo Alva, gerente general de la compañía, explicó que estos productos amplían el público hacia deportistas calificados, personas que trabajan con nutricionistas o entrenadores y jóvenes que se inician en el gimnasio, el running o el entrenamiento funcional.
Según el ejecutivo, el ticket promedio subió entre 15% y 20%, con compras de más de 350 soles. Esto ocurre mientras se encarece en el mundo el suero de leche, la principal materia prima de las proteínas en polvo. Los precios de los concentrados y aislados de proteína de suero se han disparado porque la demanda crece más rápido que la oferta, lo que presiona los costos de toda la industria de nutrición deportiva.
La diversificación llega también a los canales de venta. Los productos de la compañía ya no se venden solo en gimnasios, sino también en farmacias, tiendas naturistas, consultorios médicos y de nutrición, cafeterías y supermercados. La mayor oportunidad de crecimiento está en el canal digital: comercio electrónico, marketplaces de tiendas por departamento, tiendas virtuales especializadas y farmacias en línea.
En producción, algunas marcas se elaboran en el país con materia prima importada, en plantas de San Martín de Porres, Villa El Salvador y Lurín, mientras que otras se fabrican por completo en el extranjero. En Estados Unidos, la empresa produce hoy mediante alianzas con laboratorios locales y ya tiene oficinas y personal dedicados al proyecto de planta propia. Además, mantiene conversaciones avanzadas con cadenas minoristas especializadas en suplementos y de consumo masivo para llegar a distintos estados.
Perú y Estados Unidos son las prioridades para 2026. La compañía está presente en Ecuador, Bolivia y parte de Chile, y evalúa con cautela su ingreso a Brasil, Argentina y Colombia. También planea negociar licencias para usar imágenes y sabores de marcas reconocidas, una práctica habitual en el mercado estadounidense, y busca alianzas con cadenas de cafeterías saludables y centros comerciales.
La expansión a Estados Unidos implica desafíos regulatorios importantes. Allí, los suplementos no necesitan aprobación previa de la FDA, pero los fabricantes deben cumplir con las buenas prácticas de manufactura, las normas de etiquetado y las restricciones sobre declaraciones de salud. Además, la competencia es intensa.
Para la industria latinoamericana de suplementos, el caso de Corporación UN refleja una tendencia: las empresas regionales se profesionalizan y salen al exterior para crecer en bienestar general y aprovechar la creciente demanda de nutrición preventiva.



