La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) intensificó las alertas sanitarias en México al ordenar el retiro preventivo de una serie de leches en polvo y fórmulas infantiles tras la posible presencia de cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, que puede causar malestares gastro-intestinales graves, especialmente en lactantes.
El retiro abarca productos importados por Sanulac Nutrición México, S. de R.L. de C.V., comercializados bajo las marcas ALULA® GOLD PREMIUM 1, 2 y 3, ALULA® GOLD COMFORT PREMIUM y ALULA® GOLD COMFORT KID PREMIUM, todos ellos dirigidos a bebés y niños pequeños. Estos productos contienen hierro, HMO, DHA, ARA, luteína, nucleótidos, vitaminas y minerales, y estaban destinados a cubrir distintas etapas de crecimiento.
La medida responde a la posible detección de la toxina en uno de los ingredientes utilizados en la fabricación, lo que obligó a Sanulac a retirar preventivamente lotes completos del mercado nacional. De acuerdo con la autoridad, esta acción se realiza ante la sospecha de contaminación, sin que necesariamente se hayan confirmado casos de enfermedad vinculados directamente a estos productos.
Paralelamente, Cofepris también actualizó la alerta preventiva emitida en enero para los productos NAN®️ Alfamino®️ y Alfamino®️ de Nestlé México, ambos en presentación de 400 gramos y con fechas de caducidad entre 2027. La empresa explicó que el retiro obedece a la posible presencia de cereulida en un ingrediente importado de Europa utilizado en la formulación de estas fórmulas especializadas.
Qué es la cereulida y por qué preocupa
La cereulida es una toxina cíclica producida por ciertas cepas de Bacillus cereus que, a diferencia de los microorganismos vivos, puede estar presente en alimentos incluso si no hay bacterias viables. Es altamente estable al calor, lo que significa que no se destruye con la preparación normal de biberones o por ebullición del producto.
Desde el punto de vista toxicológico, la exposición a cereulida se asocia con dos síndromes principales de intoxicación alimentaria causados por B. cereus: Emético, caracterizado por náuseas y vómitos rápidos tras la ingestión. Diarreico, asociado con dolor abdominal y diarrea acuosa.
En lactantes, cuyos sistemas inmunológicos y digestivos aún están en desarrollo, estos efectos pueden evolucionar más rápidamente y con mayor impacto clínico.
Este tipo de toxina puede alterar el equilibrio de electrolitos y provocar deshidratación si no se atiende de forma oportuna, lo que subraya la importancia de la vigilancia sanitaria en productos tan sensibles como la nutrición infantil.
Contexto global y acciones de la industria
El retiro ordenado por Cofepris se suma a una ola de retiradas internacionales de fórmulas infantiles por la misma razón. Autoridades sanitarias en Europa, Asia y otros mercados han impulsado retiradas preventivas de productos de grandes fabricantes como Nestlé, Danone y Lactalis tras detectar cereulida en materias primas, especialmente en aceites nutricionales como el ARA (ácido araquidónico).
Las acciones de retirada de producto han abarcado decenas de países y cientos de lotes, como parte de protocolos coordinados de seguridad alimentaria. En algunos casos, las investigaciones sobre posibles vínculos clínicos con enfermedades infantiles —incluyendo investigaciones en Francia sobre dos decesos de bebés que habían consumido fórmulas retiradas— continúan abiertas, aunque no hay aún conclusiones definitivas sobre causalidad.
Recomendaciones para consumidores y distribuidores
Cofepris y las empresas fabricantes exhortan a los consumidores a suspender inmediatamente el uso de los productos retirados, verificar los números de lote y fechas de caducidad comunicados por las autoridades y los fabricantes, y consultar a profesionales de la salud si un lactante ha consumido alguna de las fórmulas afectadas.
Para los distribuidores y puntos de venta, se recomienda retirar los productos de los estantes, informar a los clientes y seguir los protocolos oficiales para la gestión de lotes retirados y las instrucciones de devolución o reembolso.
Este episodio subraya la importancia de los sistemas de vigilancia sanitaria, la trazabilidad de ingredientes en las cadenas de suministro globales y la respuesta rápida de las autoridades y la industria para proteger a los grupos más vulnerables, como lo son los lactantes.



