FoodNewsLatam - ICL y ofi impulsan la nutrición tecnificada del cacao bahiano

ICL y ofi impulsan la nutrición tecnificada del cacao bahiano

Brasil Confitería

La cadena cacaotera del noreste brasileño suma un nuevo capítulo de modernización agronómica. ICL, multinacional especializada en nutrición y fisiología vegetal, y ofi, uno de los mayores proveedores globales de ingredientes para la industria de alimentos y bebidas, formalizaron una alianza de suministro de fertilizantes de alta eficiencia destinada a cubrir 5.000 hectáreas de cultivo de cacao en el estado de Bahía, corazón histórico de la producción cacaotera brasileña.

El acuerdo llega en un momento decisivo para el negocio global del cacao. Tras el desplome de la producción en África Occidental por plagas, plantaciones envejecidas y estrés climático, los precios internacionales del grano llegaron a triplicarse en 2024, alcanzando un récord superior a los 12.900 dólares por tonelada métrica, antes de estabilizarse en un rango todavía elevado frente a los promedios históricos. Ese escenario de escasez estructural convirtió a Bahía en destino prioritario de inversión para las principales trading companies y fabricantes de chocolate del mundo, que buscan diversificar su origen de abastecimiento fuera del continente africano.

El eje técnico de la alianza es Polyblen, tecnología de fertilización desarrollada por ICL que utiliza microencapsulación para controlar la liberación gradual de nutrientes en el suelo. El nutriente queda solubilizado dentro de un gránulo recubierto, que lo va liberando de forma progresiva durante un período de hasta 180 días, alineando la disponibilidad de nutrientes con la demanda fisiológica real de la planta, que en el caso del cacao presenta particularidades poco comunes en otros cultivos perennes.

Esa complejidad fisiológica explica buena parte del valor agregado de la propuesta. A diferencia de cultivos con un único ciclo de cosecha anual, el cacaotero puede presentar simultáneamente distintos estados fenológicos en una misma planta, con dos períodos de mayor concentración de cosecha, la temporã y la safra principal en el segundo semestre, lo que exige un suministro nutricional continuo y no estacional. En el sur de Bahía, además, el régimen de lluvias irregular dificulta el aprovechamiento eficiente de fertilizantes convencionales de liberación rápida, ya que buena parte del nutriente puede perderse por lixiviación antes de que la raíz logre absorberlo.

Para ofi, la alianza responde a una estrategia de aseguramiento de origen que la compañía ya viene replicando en otros cultivos estratégicos de Brasil, como el café conilon, donde recientemente participó de iniciativas conjuntas orientadas a reducir la huella de carbono del grano mediante programas de fertirrigación de menor impacto ambiental. Ese antecedente refuerza la lógica de integrar proveedores de nutrición vegetal directamente en la cadena de suministro agrícola, en lugar de limitarse al rol tradicional de comprador de materia prima ya cosechada.

El desarrollo de esta alianza se enmarca además en un momento de expansión sin precedentes de la cacaocultura baiana. Iniciativas privadas de gran escala, junto con programas públicos de fomento a sistemas agroforestales que combinan cacao con especies nativas, proyectan que la superficie cultivada en el estado podría crecer varias veces en la próxima década, consolidando a Bahía como una de las nuevas fronteras productivas de cacao más relevantes del planeta.

Con más de 69.000 establecimientos rurales cultivando cacao en el estado, buena parte de ellos vinculados a la agricultura familiar, la llegada de tecnologías de nutrición de precisión como la que aporta esta alianza podría convertirse en un factor decisivo para elevar la productividad promedio de la región, hoy todavía por debajo de su potencial técnico, y consolidar a Brasil como un actor cada vez más determinante en el equilibrio de precios y volúmenes del mercado mundial de cacao.

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