FoodNewsLatam - Una planta láctea santafesina reactiva su producción tras seis meses

Una planta láctea santafesina reactiva su producción tras seis meses

Argentina Lácteos

La industria lechera argentina suma un actor relevante a su mapa productivo: Sudamericana de Lácteos, ubicada en la localidad de Díaz, Santa Fe, retomó esta semana la elaboración tras permanecer detenida desde enero, en el marco de un cambio de propietario que reordenó por completo su operación comercial y financiera.

El empresario santafesino Pablo González asumió el control de la firma el 13 de julio, luego de que la anterior gestión, encabezada por Lácteos Servio, dejara la planta paralizada con deudas acumuladas frente a empleados, tamberos proveedores y organismos públicos. En apenas un mes, el nuevo equipo directivo realizó tareas de limpieza y puesta a punto de las instalaciones para iniciar la recepción de materia prima, garantizando además la continuidad de los 78 puestos de trabajo mediante un acuerdo con el gremio lechero, aunque con una reducción del 75% en la jornada laboral organizada por turnos rotativos durante esta primera etapa.

La fábrica arrancará con una recepción de 100.000 litros diarios de leche, un tercio de su capacidad instalada de 250.000 litros, y se dedicará exclusivamente a la elaboración de queso barra bajo la marca Sudamlac. Con ese volumen, la planta proyecta una producción mensual cercana a las 350 toneladas, de las cuales el 30% se destinará al mercado interno, a través de distribuidores de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, mientras que el 70% restante se exportará a Paraguay, Brasil, Chile y Uruguay.

El momento elegido para la reapertura no es casual. La cadena láctea argentina atraviesa una fase de sobreoferta de materia prima: según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, el volumen nacional creció 5,2% en el primer semestre y podría superar los 12.000 millones de litros anuales al cierre de 2026, mientras el precio promedio pagado al productor apenas alcanzó los 518 pesos por litro en junio, una caída real de casi 18% que dejó a buena parte de los tambos con rentabilidad negativa o cercana a cero. En ese contexto, cualquier planta con capacidad ociosa de recepción se convierte en un destino estratégico para los productores que buscan colocar su leche.

González fue explícito sobre esa oportunidad: la incertidumbre sobre el regreso a pleno funcionamiento de otras dos grandes captadoras de la región, Sancor y Verónica, dejó un excedente de materia prima disponible que su empresa busca absorber. Esa dinámica también explica por qué numerosos tamberos se ofrecieron de manera espontánea para abastecer la planta apenas se conoció la noticia de la reactivación.

El perfil exportador de Sudamlac, con siete de cada diez toneladas destinadas al Mercosur, la posiciona como un caso relevante dentro de un sector donde muchas pymes históricamente concentraron sus ventas en el mercado doméstico. La estrategia de priorizar el queso barra, un producto con demanda estable en Brasil y Paraguay, busca además generar previsibilidad de ingresos en dólares en un momento de alta volatilidad cambiaria.

Con una planta radicada en un municipio de apenas 2.200 habitantes, la reactivación de Sudamericana de Lácteos tiene además un impacto social directo sobre la economía local, donde el funcionamiento fabril resulta determinante para el sustento de numerosas familias. La compañía prevé escalar de manera gradual hacia una mayor utilización de su capacidad instalada en la medida en que se consolide el abastecimiento de leche y avance la normalización financiera del negocio.

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