FoodNewsLatam - Centenarias japonesas evalúan producir alimentos desde Paraguay

Centenarias japonesas evalúan producir alimentos desde Paraguay

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Dos compañías japonesas con más de un siglo de historia corporativa exploran la posibilidad de instalar operaciones en Paraguay, en una señal que el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) interpreta como respaldo a su estrategia de posicionar al país como plataforma industrial dentro del Mercosur.

Kikkoman, fundada en 1917 y reconocida globalmente por su salsa de soja, y Nippi Incorporated, con casi 120 años de trayectoria en ingeniería de proteínas, colágeno y gelatina de origen animal, mantuvieron reuniones con autoridades paraguayas para analizar proyectos vinculados a los sectores alimentario e industrial. Ambas conversaciones se encuentran en etapa exploratoria: no hay todavía anuncio de inversión concreta ni fecha de inicio de plantas.

El interés de Kikkoman apunta a utilizar Paraguay como base de producción con salida tanto al mercado regional como a destinos internacionales. Nippi, por su parte, con operaciones ya establecidas en Canadá y China, analiza aplicaciones industriales relacionadas con colágeno y gelatina, categorías que atraviesan un ciclo de expansión sostenida a escala global: el mercado mundial de gelatina se proyecta en 4,200 millones de dólares para 2026, con una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 6% hacia 2035.

Impulsado por la demanda de cápsulas farmacéuticas, alimentos funcionales y cosmética de etiqueta limpia, el segmento de péptidos de colágeno, más especializado y de mayor valor agregado, superó los 3,000 millones de dólares en 2025 y podría triplicarse hacia 2035, de la mano del envejecimiento poblacional y la demanda de nutrición articular y deportiva.

El terreno regulatorio que hace atractiva esta jugada no es nuevo, pero se actualizó recientemente, el régimen de maquila paraguayo, modernizado mediante la Ley 7547/2025, permite a empresas extranjeras producir bienes para exportación con un tributo único de apenas 1% sobre el valor agregado local, además de suspensión de aranceles sobre materias primas e insumos.

El esquema ya suma 339 empresas con programas vigentes y generó exportaciones por 717 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, un salto de 25% frente al mismo período del año anterior, con más de 36,000 empleos vinculados al sector, aunque el capital brasileño domina hoy ese universo —con participación en aproximadamente 165 de esas empresas—, el mecanismo está diseñado para cualquier inversor dispuesto a usar el país como centro de transformación con destino a terceros mercados.

La lógica geográfica añade otro argumento comercial: Paraguay se ubica en el centro de Sudamérica, con acceso preferencial a un bloque de más de 200 millones de consumidores bajo las reglas de origen del Mercosur, que exige un mínimo de 60% de valor agregado regional para certificar productos como originarios del bloque.

Esa combinación de costos competitivos, beneficios fiscales y proximidad a mercados de gran escala explica por qué otras multinacionales de alimentos, incluida una láctea brasileña que ya anunció una inversión de 10 millones de dólares bajo el mismo régimen, han elegido plantas paraguayas para procesar insumos importados y reexportarlos exentos de gravámenes.

Para el MIC, el acercamiento con Kikkoman y Nippi se enmarca en una estrategia más amplia de atracción de capital industrial: entre 2008 y 2024 Paraguay recibió en promedio 590 millones de dólares anuales en inversión extranjera directa, equivalentes a 1.6% del PIB, con el número de países de origen del capital duplicándose de 39 a 68 en ese período.

Si las negociaciones avanzan, la llegada de dos jugadores centenarios del sector alimentario japonés diversificaría el origen del capital instalado bajo maquila, hoy concentrado en Brasil, y sumaría a Paraguay a las cadenas de suministro globales de condimentos y proteína de colágeno, dos categorías con demanda estructural al alza en mercados desarrollados.

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