Industrias San Miguel lleva 41 años convirtiendo adversidad en oportunidad, Fundada en 1988 en Ayacucho en plena crisis social por la familia Añaños Alcázar, la empresa que empezó con una pequeña embotelladora de Kola Real es hoy una multinacional con presencia en ocho países, más de 8,200 colaboradores, seis plantas de producción, más de 60 centros operativos y una capacidad de producción de 1,500 millones de litros de bebidas anuales.
En ese contexto de crecimiento sostenido, la planta de Arequipa acaba de obtener la certificación FSSC 22000 —otorgada por la certificadora internacional LSQA— con vigencia del 26 de abril de 2026 al 25 de abril de 2029, consolidando un sistema de gestión de inocuidad que cubre todas sus operaciones en el sur del Perú.
La FSSC 22000 —Food Safety System Certification— es el estándar de seguridad alimentaria de mayor reconocimiento global para la industria de bebidas y alimentos envasados. Desarrollada por la Fundación para la Certificación de Sistemas de Seguridad Alimentaria con sede en Países Bajos, es reconocida por la Global Food Safety Initiative y exigida como requisito de entrada por los principales retailers internacionales, cadenas de food service y socios comerciales en mercados de alta exigencia como Europa, Estados Unidos y Asia. La certificación evalúa de manera exhaustiva la identificación de riesgos, la implementación de planes HACCP, los programas de prerrequisitos operacionales y los controles críticos en toda la cadena productiva, garantizando que los productos se manejen bajo estrictas normas de seguridad desde la recepción de insumos hasta el despacho del producto terminado.
La certificación de Arequipa no es un hecho aislado sino el segundo paso de una estrategia de excelencia operativa en curso. En junio de 2025, la planta de Huaura ya había obtenido esta misma certificación de manos de LSQA, estableciendo el precedente interno que la operación arequipeña siguió con rigor. Ambas plantas forman ahora un sistema de gestión integrado que opera bajo los mismos estándares verificados externamente, lo que permite a ISM presentar ante clientes nacionales e internacionales una plataforma productiva homogénea en calidad e inocuidad independientemente del punto de fabricación. Esa consistencia es exactamente lo que los grandes operadores de retail y distribución buscan cuando evalúan proveedores para contratos de largo plazo.
El perfil de certificaciones que respalda ambas plantas es sólido y multidimensional. Además de la FSSC 22000 y la HACCP, las operaciones de ISM cuentan con ISO 14001 en gestión ambiental, ISO 45001 en seguridad y salud en el trabajo e ISO 9001 en calidad. La planta de Arequipa fue reconocida con medalla de oro en el Premio Nacional 5S Kaizen 2024, mientras que Huaura obtuvo la medalla de plata en ese mismo certamen. Por tercer año consecutivo la compañía recibió la calificación Sobresaliente en el programa de Empresas con Gestión Sostenible de Perú Sostenible, consolidando una reputación de responsabilidad corporativa que trasciende el cumplimiento normativo.
Para la región sur del Perú, la certificación de Arequipa tiene un peso estratégico concreto. ISM lleva más de 25 años en el mercado arequipeño, donde concentra cerca del 45% de participación en la categoría de bebidas no alcohólicas, y opera a través de una red que alcanza más de 230,000 puntos de venta a nivel nacional. La planta produce gaseosas, agua de mesa, energizantes y jugos bajo marcas como Kola Real, Loa, Cool Fresh, Fruvi, Generade, 360 Energy Drink, Drink T, Kero y Cielo —envasados en PET y vidrio— para una demanda que crece sostenidamente en el canal tradicional y en el retail moderno.
Para la industria de bebidas latinoamericana, el avance sistemático de ISM en certificaciones internacionales ilustra una tendencia que las empresas de la región no pueden ignorar: la calidad certificada por terceros independientes dejó de ser un diferencial para convertirse en condición mínima de competencia en los mercados más rentables del hemisferio.



