FoodNewsLatam - El sector citrícola contraataca los bulos digitales con evidencia científica

El sector citrícola contraataca los bulos digitales con evidencia científica

Argentina Agricultura

La desinformación alimentaria tiene costos reales. El consumo de jugo de naranja 100% exprimido cayó un 30% en los últimos años en España, arrastrado por mensajes virales que, pese a circular como verdades nutricionales, carecen de respaldo científico. Ante ese golpe al mercado, el sector citrícola presentó el informe "Efectos de la (des)información en los hábitos de alimentación actuales.

El caso del zumo de naranja", impulsado por el Comité de Gestión de Cítricos y Zumos Valencianos del Mediterráneo, con respaldo de la Generalitat Valenciana.
El documento es el primero en abordar de manera sistemática cómo internet, las redes sociales y los influencers han reconfigurado la percepción pública de los alimentos. Las conclusiones son contundentes: buena parte de los contenidos negativos difundidos sobre el jugo 100% exprimido presentan errores metodológicos, confunden categorías de productos o extrapolan de forma incorrecta estudios científicos. El resultado es que un alimento sin azúcares añadidos, con vitamina C, potasio, folato y compuestos bioactivos como los polifenoles, ha quedado equiparado injustamente con refrescos azucarados en el imaginario de millones de consumidores.

La investigación contó con la participación del grupo ALIMNOVA de la Universidad Complutense de Madrid para la revisión científica, y de la consultora ZINK para el análisis de cómo se construyen hoy las percepciones alimentarias en entornos digitales. El perfil nutricional del jugo habla por sí solo: una ración de 150 mililitros aporta aproximadamente 52 kilocalorías y 13 gramos de azúcar de origen natural, sin ningún añadido. Sus compuestos bioactivos han sido vinculados en múltiples estudios con beneficios cardiovasculares, metabólicos y cognitivos.
"La desinformación alimentaria no solo genera confusión y condiciona las decisiones de consumo, sino que también puede perjudicar seriamente a sectores estratégicos como el citrícola", advirtió Inmaculada Sanfeliu, presidenta del Comité de Gestión de Cítricos, durante la presentación del informe.

El fenómeno no es menor: en un ecosistema donde los mensajes simplificados y alarmistas se difunden con mucho más velocidad que la evidencia científica, sectores productivos enteros quedan vulnerables ante narrativas virales construidas sin rigor.

El peso económico de lo que está en juego es significativo. El sector citrícola español genera más de 280.000 empleos directos, sostiene unas 300 empresas y aporta entre 4.000 y 4.700 millones de euros anuales. Cada temporada, alrededor de 1.2 millones de toneladas de naranjas y clementinas que no alcanzan los estándares visuales del mercado en fresco —por calibre o daños por fenómenos climáticos— se transforman en jugo exprimido, evitando que terminen como desperdicio orgánico. Del cítrico se aprovecha todo: pulpa para la industria alimentaria, piel para la extracción de aceites esenciales y cáscaras para la fabricación de pellets destinados a alimentación animal.

Un modelo de economía circular con impacto medioambiental medible.
Carlos Artigues, consejero delegado de Zuvamesa, fue preciso sobre el objetivo de la campaña: "Es más necesario que nunca fomentar una comunicación más rigurosa y responsable sobre alimentación y salud, y sobre el zumo 100% en particular. Creemos que es fundamental ayudar a los consumidores a distinguir entre evidencia científica y desinformación".

Para llegar a audiencias más jóvenes, el sector también activó la campaña "Presumo de mi zumo" en Instagram, TikTok, X y LinkedIn, con piezas gráficas y audiovisuales que desmienten mitos desde el humor. El año pasado, además, lanzó Zumotron, un videojuego educativo para mostrar la cadena de valor del jugo de naranja y desmontar falsas creencias en un formato accesible y entretenido.

El informe cierra con recomendaciones concretas para una comunicación alimentaria más responsable. El mensaje de fondo es urgente: cuando la desinformación se mueve más rápido que la ciencia, la industria no puede quedarse quieta.

|