FoodNewsLatam - El té redefine su lugar en la mesa y en los negocios de Colombia

El té redefine su lugar en la mesa y en los negocios de Colombia

Colombia Bebidas

El té está atravesando en Colombia una transformación que va más allá del consumo doméstico. Lo que durante décadas fue una bebida de ocasión, asociada casi exclusivamente a la sobremesa o al resfrío, hoy se instala como un hábito cotidiano con múltiples momentos de uso, impulsado por el auge del bienestar, la diversificación de productos y el ingreso de generaciones más jóvenes a la categoría.

Para la industria HORECA, este cambio representa una oportunidad concreta de rentabilidad y diferenciación.

El mercado colombiano de té proyecta un crecimiento cercano al 8% anual entre 2025 y 2030, con un incremento esperado de más de 37 millones de dólares en el tamaño total de la categoría. Esta dinámica está alineada con una tendencia global: el mercado mundial de infusiones herbales superó los 3.900 millones de dólares en 2024 y se espera que alcance los 6.400 millones hacia 2033, con una tasa de crecimiento anual del 5,6%. El motor principal es la demanda de bebidas que combinan funcionalidad, bienestar y naturalidad.

Diana Carolina Vargas, gerente de Marca de Jaibel, describe con precisión el fenómeno: "el té pasa de ser una bebida puntual a convertirse en un acompañante para distintos momentos del día, respondiendo a necesidades como activarse, relajarse o simplemente hacer una pausa". Esta lectura transforma la categoría en una herramienta de experiencia gastronómica, no solo en una opción caliente al cierre del servicio.

Para restaurantes y cafés, el punto de partida es estratégico: revisar si la carta de bebidas calientes responde a esos nuevos usos. Una oferta que ubica el té únicamente al final de la comida desaprovecha consumos potenciales en el desayuno, la media tarde, el servicio nocturno o los menús ligeros. La segmentación por ocasión —activación, pausa, digestión, descanso— permite convertir cada infusión en una decisión de valor para el comensal.

Jaibel ha desarrollado un portafolio de infusiones funcionales orientadas al descanso, la actividad y la digestión, además de mezclas para sobremesa y rutina diaria. En una operación gastronómica, esto se traduce en compras por ocasión de uso y no solo por sabor: digestivas para el cierre de menú, energizantes para las mañanas, relajantes para contextos de bienestar, hotelería o cenas ligeras.

El perfil del consumidor también está cambiando. Históricamente, la categoría ha estado liderada por mujeres, que hoy representan cerca del 76% del consumo. Sin embargo, cada vez más hombres —especialmente en segmentos como el té negro— incorporan estas bebidas como parte de sus hábitos de salud. Las generaciones más jóvenes, por su parte, integran el té dentro de un estilo de vida consciente y personalizado, lo que exige una comunicación más sofisticada en carta: origen, perfil sensorial, momento recomendado y funcionalidad son datos que ayudan al cliente a entender por qué y cuándo elegir una infusión.

En un entorno donde la inflación sigue presionando los costos operativos, las bebidas de mayor margen relativo cobran relevancia estratégica. Una infusión funcional o una mezcla diferenciada no compite en el mismo nivel que una bebida básica, y su percepción de valor depende directamente de cómo se comunique la experiencia.

El reto operativo para HORECA es claro: capacitar al equipo de servicio para que pueda guiar la elección del cliente según su perfil y el momento del servicio. Sin ese conocimiento, la categoría queda relegada a una opción secundaria. Una carta organizada por intención de consumo —"para activar", "para acompañar la sobremesa", "para cerrar el día"— convierte el té en una decisión más visible y rentable.

La selección de proveedores especializados, la coherencia con el menú y el entrenamiento del personal son los tres ejes que determinan si esta tendencia se convierte en negocio real. El crecimiento está ahí: la pregunta es quiénes en la industria estarán listos para aprovecharlo.

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