El Ministerio de la Producción oficializó el 11 de junio como el Día Nacional del Vino Peruano mediante la Resolución Ministerial N.° 000136-2026-PRODUCE, publicada en el Diario Oficial El Peruano, con el objetivo de promover el desarrollo de la cadena productiva del vino, fortalecer su identidad y visibilizar el trabajo de productores y bodegas nacionales.
La norma señala que establecer una fecha fija permitirá fortalecer la planificación sectorial, la promoción y la valoración cultural de la bebida, además de reconocer la historia, la identidad y la diversidad de variedades patrimoniales del sector vitivinícola y su contribución socioeconómica a través de los 36.000 empleos que genera en el país.
En 2025, la producción nacional de vino alcanzó los 21,9 millones de litros, con un crecimiento de 4,5% impulsado principalmente por la demanda interna. El desempeño del sector refleja un proceso de maduración gradual que combina la expansión del consumo local con una incipiente proyección exportadora, especialmente hacia Estados Unidos.
Las principales zonas productoras del país concentran su actividad en la costa sur. Ica es la región vitivinícola más importante del Perú, donde se elaboran vinos tintos y blancos con variedades como la Quebranta, la Negra Criolla y la Moscatel de Alejandría. Moquegua, Tacna, Arequipa y Lima completan el mapa productor nacional, cada una con perfiles varietales propios. Bodegas como Tacama, Tabernero y Queirolo concentran buena parte de la producción formal y lideran los esfuerzos de posicionamiento de marca.
La medida se apoya en un marco normativo consolidado. La declaración se fundamenta en la Ley N.° 30460, que declara de interés nacional la promoción y difusión del vino y el pisco como bebidas bandera, buscando tecnificar y consolidar comercialmente a los productores de los valles del sur y centro del país. Asimismo, se alinea con la Resolución Legislativa N.° 27955, mediante la cual el Perú aprobó su adhesión al Acuerdo de la Organización Internacional de la Viña y el Vino, reafirmando su compromiso con el desarrollo técnico, científico y comercial del sector a nivel internacional.
El titular del sector, César Quispe Luján, destacó que el país cuenta con una importante tradición vitivinícola y una amplia diversidad de uvas vinculadas históricamente a esta actividad, y señaló que la fecha busca reconocer el vino elaborado en el Perú y seguir promoviendo el fortalecimiento del sector.
El potencial del sector cobra mayor relevancia al considerar la posición del Perú como potencia vitícola global. En la campaña 2024-2025, el país exportó 562.093 toneladas de uva, consolidándose como líder mundial en exportación de uva de mesa por segundo año consecutivo, con acceso a 92 destinos internacionales. Aunque la uva de mesa y el vino operan en cadenas diferenciadas, la fortaleza en materia prima posiciona al sector vinícola peruano con ventajas competitivas de origen que aún no se explotan plenamente en la escena internacional.
Desde el sector se señala que el Perú podría posicionarse como productor de vinos con historia, de estilo libre, fresco y gastronómico, y que el acceso a fondos de promoción a través de PromPerú y organismos internacionales puede catalizar el crecimiento del sector. La institucionalización de una fecha nacional es precisamente el tipo de ancla simbólica y política que los operadores de la industria venían reclamando para coordinar esfuerzos de difusión, inversión tecnológica y apertura de mercados externos.



