Nestlé confirmó una nueva inversión de 300 millones de dólares en sus operaciones chilenas, monto que se suma a otro paquete equivalente anunciado en 2024 y que refuerza el rol del país como uno de los principales polos de manufactura de la multinacional suiza en América Latina. Los recursos se destinarán a las nueve fábricas que la compañía mantiene en territorio nacional, con foco en tecnología, capacitación de personal, nuevas líneas de producción y desarrollo de productos.
El anuncio fue realizado por el gerente general de Nestlé Chile, quien detalló que la decisión responde a la relevancia estratégica que el país ha adquirido dentro de la operación regional de la firma. Actualmente, Chile se ubica como el tercer mercado más importante para Nestlé en América Latina, únicamente detrás de Brasil y México, y figura entre los tres países con mayor venta per cápita de la compañía a nivel mundial, junto con Suiza y Singapur.
Uno de los pilares de esta estrategia es la sustitución de importaciones mediante producción local. Actualmente, el 80% de lo que Nestlé comercializa en Chile se fabrica dentro del país, una proporción inusualmente alta para una operación de esta escala dentro de la red global de la compañía. Entre las inversiones recientes destaca la puesta en marcha de una línea de Nescafé Mixes, dedicada a bebidas lácteas saborizadas tipo latte y capuchino, con una capacidad inicial cercana a 61 millones de tazas al año, categoría que anteriormente se abastecía mediante importaciones desde Europa.
La compañía también amplió su presencia en el segmento de fórmulas infantiles, un nicho que exige altos estándares de calidad y del que participan pocos fabricantes a nivel regional. Nestlé Chile adjudicó recientemente una licitación con la central de abastecimiento del sistema público de salud para producir estas fórmulas a nivel nacional, con planes de iniciar exportaciones en el corto plazo.
En paralelo, la compañía confirmó la expansión de sus envíos de golosinas y confites elaborados en Chile hacia Estados Unidos, categoría que incluye marcas como el chocolate de avellanas y crema, el wafer relleno y otros productos tradicionales del portafolio local. Las exportaciones, que comenzaron a inicios de este año desde una planta ubicada en la Región Metropolitana hacia los estados de Florida y Nueva York, ahora se extenderán también a Texas y California. De manera complementaria, los mixes de café que Chile importaba desde Inglaterra comenzarán a producirse localmente para exportarse hacia Perú, Uruguay y Paraguay, consolidando una lógica de manufactura regional centralizada en el país.
La apuesta se enmarca en un año en que la compañía también inauguró en la Región del Maule el centro de distribución de alimentos para mascotas más moderno de su división Purina para toda América Latina, con una inversión adicional de 30 millones de dólares, reforzando el rol de Chile como plataforma logística y productiva para distintas categorías del portafolio Nestlé en la región.
El ejecutivo proyectó además un crecimiento en ventas equivalente a tres veces la expansión esperada de la economía nacional, en un contexto en que la matriz suiza continúa validando nuevos planes de automatización, innovación y reforzamiento de los estándares de inocuidad alimentaria en todas sus líneas productivas chilenas. La estrategia se sostiene, según la propia compañía, en la estabilidad regulatoria y la solidez institucional que el país ofrece frente a otros mercados emergentes de la región.



