Grupo Herdez y Froneri International Limited formalizaron la sociedad estratégica al 50% que habían anunciado meses atrás para el negocio de helados en México, luego de cumplir las condiciones contractuales pactadas y de obtener las autorizaciones regulatorias correspondientes.
Con esta operación, la compañía suiza-británica —copropiedad de Nestlé y del fondo PAI Partners— toma el control operativo de un portafolio que Herdez había manejado bajo licencia exclusiva de Nestlé desde 2015, e integra marcas como Helados Nestlé, Häagen-Dazs, Mega y Carlos V a su plataforma global.
El esquema no contempla una inyección de efectivo inmediata para la firma mexicana. En su lugar, Froneri realizará una aportación de capital orientada a fortalecer la estructura financiera de la nueva entidad y a acelerar su plan de expansión conjunta. A partir de la formalización, Herdez dejará de consolidar contablemente los resultados de la división y pasará a reconocer su participación bajo el método de asociadas, un cambio que ya había presionado a la baja el precio de la acción en la Bolsa Mexicana de Valores cuando se dio a conocer el acuerdo original.
Héctor Hernández-Pons Torres, presidente del consejo y director general de Grupo Herdez, señaló que la alianza abre una etapa de mayor dinamismo para la categoría al sumar el liderazgo mundial de Froneri con un enfoque de gestión más ágil. Por su parte, Phil Griffin, director general de Froneri, destacó el interés de la compañía por desarrollar el potencial de un portafolio de marcas con fuerte arraigo entre los consumidores mexicanos.
El movimiento ocurre en un mercado con espacio considerable para crecer, el consumo per cápita de helado en México ronda apenas 2.2 litros anuales, una de las cifras más bajas de la región frente a los 10.8 kilos por persona que reporta Chile o los 9 kilos de Argentina, y muy lejos de los 20.8 kilos que consume un estadounidense promedio o los 28.4 kilos de Nueva Zelanda, el país con mayor ingesta del mundo.
Esa brecha, combinada con el clima cálido y la disputa entre las principales embotelladoras y fabricantes por capturar nuevos momentos de consumo, explica el atractivo del país para un jugador como Froneri, presente en más de 25 naciones y con ingresos superiores a los 5,000 millones de euros.
En términos de valor, distintas consultoras coinciden en que la categoría de helados y nieves en México se ubica entre los 1,100 y los 2,300 millones de dólares, con proyecciones de crecimiento anual compuesto de entre 2.6% y 5.3% hacia la próxima década, impulsado por la premiumización, la demanda de fórmulas más naturales y la expansión de canales de conveniencia y comercio electrónico.
Actualmente, el negocio que aporta Herdez representa cerca del 7% de las ventas totales del grupo, un porcentaje moderado dentro de un portafolio dominado por conservas, salsas y pastas, pero con márgenes operativos que en la industria suelen ubicarse entre 30% y 40 por ciento.
Para Froneri, la operación mexicana se suma a una estrategia de consolidación que ya ha replicado en otros mercados emergentes, combinando cadenas de frío, tecnología de congelación y capacidades de distribución con el conocimiento de socios locales.
Para Herdez, el acuerdo confirma un giro hacia un portafolio menos disperso, en el que la creación de valor de largo plazo pesa más que mantener el control directo de categorías intensivas en capital como la de los helados.



