FoodNewsLatam - Huixquilucan será sede de un nuevo festival internacional del vino

Huixquilucan será sede de un nuevo festival internacional del vino

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El Estado de México sumará en noviembre un nuevo punto de encuentro para la industria vitivinícola del país Vinomundo Fest 2026, organizado por Productora Impulmax, reunirá los días 21 y 22 de noviembre a más de 80 bodegas nacionales e internacionales.

En el Jardín Dos Ríos de Huixquilucan, un predio de 60,000 metros cuadrados de áreas verdes que albergará la primera edición de un evento pensado tanto para el consumidor final como para los actores comerciales de la cadena de valor: productores, sommeliers, chefs, importadores y distribuidores.

La propuesta combina cata, gastronomía y entretenimiento en un mismo espacio: pabellones de bodegas, bazar, barras, restaurantes y food trucks convivirán con conferencias, maridajes, experiencias sensoriales y programación musical, en un formato de fin de semana completo más que de feria tradicional de degustación.

Para los profesionales del sector, el festival plantea además un espacio explícito de networking con productores, importadores y distribuidores, mientras que para el consumidor funciona como punto de contacto directo con quienes están detrás de cada etiqueta.

El momento del lanzamiento no es casual, la industria del vino mexicano atraviesa uno de sus mejores ciclos de crecimiento: el consumo per cápita nacional pasó de apenas 200-250 mililitros anuales hace una década a un rango que distintas fuentes ubican entre 1.2 y 1.4 litros en la actualidad, un crecimiento que el propio Consejo Mexicano Vitivinícola describe como de doble dígito, al pasar del 10% al 34% en variación durante los últimos diez años.

En términos absolutos, el país consume alrededor de 208 millones de botellas al año, aunque ese consumo sigue concentrado en un segmento reducido: cerca de 6.5 a 8 millones de mexicanos —entre el 5% y el 6% de la población— que beben en promedio unos 25 litros anuales, muy por encima de la media nacional.

La producción local también se expandió con fuerza, el país pasó de seis a 17 entidades con producción vitivinícola en la última década, liderado por Baja California, Querétaro, Guanajuato y Coahuila, mientras estados como Aguascalientes, Zacatecas y Chihuahua ganan terreno con respaldo de programas estatales.

La superficie cultivada de vid creció 40% en diez años, de 6,800 a 9,430 hectáreas, impulsada en parte por la Ley de Fomento Vitivinícola promulgada en 2018, que busca duplicar la superficie dedicada al cultivo.

Aun así, la capacidad instalada solo alcanza a cubrir entre el 30% y el 40% de la demanda interna, lo que explica por qué una parte relevante de lo que se sirve en México sigue llegando del extranjero.

La proporción de vino mexicano dentro del consumo total, sin embargo, avanza de forma sostenida: pasó de una de cada diez botellas hace algunos años a cerca de cuatro de cada diez en 2025, según cifras del sector.

El costo de producción ayuda a entender la estructura de precios que enfrenta el consumidor final: establecer una hectárea de vid cuesta entre 55,000 y 73,000 dólares dependiendo de la región y la disponibilidad de riego, a lo que se suma una carga fiscal de 46.7% sobre cada botella vendida en el país.

Pese a ello, cerca del 79% del vino mexicano se comercializa por debajo de los 500 pesos, gracias a mejoras en escala de producción y diversificación de estilos por parte de las bodegas grandes.

En ese contexto de expansión de oferta, demanda todavía concentrada y una base de consumidores en crecimiento, plataformas como Vinomundo Fest apuestan a acelerar el paso siguiente: convertir la curiosidad ocasional por el vino en una cultura de consumo más amplia y mejor informada.

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