Ferrero dio un paso estratégico en Brasil al acordar la compra de Bold Snacks, una operación con la que ingresa formalmente al negocio de productos proteicos en Sudamérica y profundiza su diversificación fuera de la confitería tradicional. El cierre aún depende de aprobaciones regulatorias, pero la transacción ya perfila un cambio relevante en el mapa competitivo de los snacks funcionales de la región.
Fundada en 2018, Bold construyó su crecimiento sobre una combinación de portafolio enfocado, distribución masiva y una estrategia digital que le permitió ganar visibilidad en una categoría donde conviven conveniencia, indulgencia y nutrición. La compañía brasileña opera con barritas proteicas y recientemente amplió su oferta hacia proteínas en polvo a base de whey, un movimiento que la acerca a un consumidor que ya no distingue con rigidez entre suplemento deportivo y snack cotidiano. La estructura adquirida incluye planta y oficinas en Divinópolis, Minas Gerais.
En términos comerciales, Bold llega a la operación con ingresos estimados de alrededor de R$ 200 millones, presencia en más de 30.000 puntos de venta y cerca de 300 empleados que pasarían a integrarse a la operación de Ferrero en Brasil. Esa escala le ofrece al grupo italiano una plataforma inmediata para entrar en una categoría de rotación más alta, fuerte capilaridad en retail y creciente desarrollo en comercio electrónico. Para Ferrero, la compra no solo incorpora una marca local bien posicionada; también suma una red industrial y comercial ya probada en uno de los mayores mercados de alimentos de América Latina.
La lógica de la adquisición encaja con la hoja de ruta reciente del grupo. Ferrero reportó ventas consolidadas por 19.300 millones de euros en su ejercicio 2024/25, con un alza de 4,6%, apoyada en innovación, ampliación de portafolio y adquisiciones. La empresa, que comercializa más de 35 marcas en más de 170 países, viene reforzando categorías adyacentes al dulce tradicional para capturar ocasiones de consumo más amplias y menos estacionales.
El atractivo de los snacks proteicos se explica también por fundamentos de mercado y formulación. En Brasil, el segmento de barritas proteicas mantiene perspectivas de crecimiento hacia el final de la década, impulsado por la demanda de alimentos prácticos, saciantes y con posicionamiento funcional. A escala global, la categoría avanza sostenida por hábitos de bienestar, mayor frecuencia de consumo fuera del hogar y la búsqueda de productos con mejor balance entre proteína, textura y sabor.
Desde el punto de vista técnico, el desarrollo de estas referencias combina concentrados o aislados de proteínas lácteas, especialmente whey, con sistemas de fibras, grasas, humectantes y recubrimientos que permitan estabilidad, vida útil y aceptación sensorial. El desafío industrial no es menor: elevar proteína sin comprometer mordida, palatabilidad ni resistencia térmica en anaquel. Ahí radica buena parte del valor de marcas que lograron traducir nutrición deportiva en consumo masivo.
Con Bold, Ferrero gana acceso directo a esa curva de aprendizaje y a una categoría que ofrece mejores credenciales de premiumización, ticket medio y extensión de portafolio. En Brasil, donde grandes grupos globales están redoblando inversión en alimentos y marcas de mayor valor agregado, la operación refuerza la idea de que el crecimiento ya no pasa solo por volumen, sino por participar en segmentos funcionales con mayor afinidad con las nuevas rutinas de consumo.



