La compañía Gloria Foods, filial del grupo peruano Grupo Gloria, confirmó la suspensión indefinida de su operación en la categoría de lácteos en Colombia, decisión que marca la retirada de marcas históricas como Algarra y Lechesan y abre un complejo capítulo para la industria láctea nacional.
La medida, anunciada en días recientes, implicó el cierre parcial de la planta de producción en Cogua (Cundinamarca) y el despido de alrededor de 150 trabajadores en varias regiones del país, incluida Bucaramanga, Valledupar y Barranquilla.
Fundada originalmente en 1952 y adquirida por el Grupo Gloria en 2004, Algarra había sido una marca emblemática en la canasta láctea de los colombianos. Por su parte, Lechesan, con presencia desde 1971, complementaba la oferta local de lácteos y derivados. Con la decisión empresarial, productos como leche en bolsa, yogur con fruta, bebidas lácteas, leche achocolatada, avena, kumis y crema de leche dejarán de encontrarse en supermercados del país, afectando tanto distribución comercial como hábitos de consumo.
En un comunicado oficial, Gloria Foods explicó que la medida responde a una “revisión estratégica” de su portafolio regional. La empresa busca concentrar sus inversiones en mercados y líneas de productos donde identifica mayores ventajas competitivas y oportunidades de crecimiento sostenible. En concreto, la compañía mantendrá en Colombia la producción de bebidas, con enfoque en líneas como los jugos California y los refrescos Fresky, elaborados en su planta de Simijaca (Boyacá).
La reconfiguración de la operación coincide con movimientos de expansión internacional de la firma. Recientemente, Gloria Foods anunció la adquisición del 80 % de la empresa argentina Molfino Hermanos, operadora de parte de la división lechera de Saputo Argentina, en una operación valorada en cerca de 500 millones de dólares. Este tipo de transacciones reflejan el interés del grupo por fortalecer su presencia en mercados con mayor potencial de crecimiento y rentabilidad en la región.
El impacto laboral fue inmediato. El sindicato Sinaltrainbec denunció que muchos de los trabajadores notificados del fin de sus contratos fueron citados inicialmente a reuniones bajo el supuesto de capacitación, para luego ser informados del cierre de la producción. El presidente de la subdirectiva en Cogua, Freddy Ricardo García Galeno, relató que la paralización de la planta fue abrupta y tomó por sorpresa a los empleados. Algunos aceptaron las indemnizaciones ofrecidas por la compañía, mientras otros rechazaron firmar acuerdos sin claridad sobre sus derechos.
Además de la incertidumbre laboral, la decisión de Gloria Foods ha generado inquietud entre pequeños productores de leche en regiones como Cundinamarca y Boyacá, quienes suministraban materia prima a la planta de Cogua y ahora enfrentan la búsqueda de nuevos compradores.
El proceso de cierre en Colombia también se conoció en un contexto regulatorio complejo. En febrero de 2025, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) sancionó a la empresa con más de 2,2 millones de dólares por comercializar un producto etiquetado como leche entera que contenía lactosuero, un ingrediente cuyo uso indebido generó cuestionamientos sobre calidad y cumplimiento normativo en la industria.
Para el sector lácteo colombiano, la salida de una empresa con presencia durante más de una década representa un desafío significativo. No solo se trata del retiro de marcas con décadas de historia, sino de la pérdida de capacidad productiva que sostiene empleos directos e indirectos, relaciones con proveedores locales y opciones de consumo para los hogares. En su lugar, Gloria Foods apuesta a un enfoque más estrecho en bebidas, reconfigurando así su posición en el competitivo mercado alimentario de América Latina.



