Unas 6,000 personas pasaron por la Agrotienda Sanut, sobre el kilómetro 10½ de la autopista Duarte, durante los dos días de la quinta edición de "A la granja, sin salir de la ciudad", la iniciativa, que crece edición tras edición, convirtió un espacio comercial urbano en un circuito de experiencias agropecuarias pensado para niños, jóvenes y adultos, y consolidó un formato que combina retención de marca, educación alimentaria y turismo de proximidad.
La novedad de esta edición fue la pesca de tilapias, actividad que permitió a las familias participar de forma directa en un proceso vinculado a la acuicultura, uno de los segmentos agroalimentarios con mayor dinamismo en República Dominicana en los últimos años. El país cultiva la especie en cuerpos de agua dulce y estanques distribuidos en distintas regiones, y la tilapia concentra hoy la amplia mayoría de la producción acuícola nacional, en un contexto de fuerte inversión estatal y privada para reducir la dependencia de las importaciones de pescado.
Junto a la pesca, el programa incluyó contacto y alimentación de animales de granja, recorridos guiados y dinámicas educativas orientadas a mostrar, de forma accesible, distintos eslabones de la cadena de producción de alimentos. Alma Lajara, encargada administrativa de Sanut, destacó el crecimiento sostenido de la convocatoria como evidencia de un interés cada vez mayor de las familias urbanas por comprender el origen de lo que consumen a diario.
"Cada edición nos confirma que existe un gran interés por conocer de dónde vienen nuestros alimentos y por acercar a los niños a la vida del campo. Este año incorporamos la pesca de tilapias y la respuesta de las familias fue extraordinaria", señaló Lajara.
Ese interés no es un fenómeno aislado, el turismo con base agropecuaria viene expandiéndose de manera acelerada a nivel global: distintas consultoras internacionales calculan que el mercado del agroturismo podría superar los 40,000 millones de dólares hacia mediados de la próxima década, con tasas de crecimiento anual de entre el 11% y el 12%, impulsadas por la demanda de experiencias sostenibles, el interés de las familias por la trazabilidad de los alimentos y el respaldo de políticas públicas de turismo rural en distintos países de la región.
En el plano local, la apuesta de Sanut se apoya además en un sector acuícola dominicano que atraviesa un momento de expansión relevante. La producción de tilapia en el país creció cerca de un 49% entre 2020 y 2024, según datos oficiales del sector pesquero, impulsada por el otorgamiento de cientos de nuevas licencias de operación y por programas de apoyo técnico y financiero a pequeños y medianos acuicultores.
Aun así, la producción nacional todavía cubre solo una fracción del consumo interno de pescados y mariscos, lo que abre una oportunidad de crecimiento tanto para productores como para iniciativas de divulgación como la de Sanut, que acercan al público a esta actividad productiva.
Para la compañía, el evento funciona también como plataforma de posicionamiento de marca y fidelización de consumidores, en un segmento —el de alimentos y nutrición animal— donde la conexión emocional con el origen del producto se ha vuelto un activo comercial cada vez más relevante, Lajara adelantó que Sanut evalúa incorporar nuevas experiencias en próximas ediciones, con el objetivo de seguir mostrando la diversidad de la producción agropecuaria dominicana.
"Queremos que cada familia se lleve algo más que un momento de diversión; que los niños comprendan el valor del campo, reconozcan el esfuerzo que existe detrás de los alimentos que llegan a sus mesas y mantengan viva esa conexión con nuestras raíces", concluyó Lajara, tras el cierre de una edición que reafirmó al agroturismo urbano como un formato en expansión dentro de la industria alimentaria dominicana.













