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Proyecto de saneamiento biológico para efluentes generados por frigoríficos

Bioseguridad Argentina

Los efluentes generados en la industria frigorí­fica deben tratarse para conservar la calidad de las aguas receptoras. Cuando el efluente es tratado y cumple las especificaciones de la normativa vigente, el impacto negativo sería mínimo al verterlos en un espejo de agua (arroyo, rí­o, laguna).

frigorifico carneEsta industria tiene la particularidad de dedicarse a rubros comprendidos en tres ciclos: ciclo 1 (faena), ciclo 2 (despostado) y ciclo 3 (elaboración de derivados cárnicos, fiambres y embutidos). 

El efluente generado por los frigorí­ficos en todos sus ciclos tiene diferente composición según se detalla:

Procesos involucrados
Los efluentes del frigorífico se producen en diferentes procesos: faena, desangrado, eviscerado, lavado de vísceras, limpieza de corrales, despostado, limpieza de instalaciones y equipos. La composición varía de acuerdo al proceso y momento de producción. En los frigoríficos donde se realizan estos procesos tiene lugar la formación de tres tipos de aguas residuales o efluentes: aguas rojas, aguas verdes y aguas cloacales.

Las aguas rojas se originan durante la faena y contienen proteínas y altos niveles de lípidos (grasas).

Las aguas verdes provienen del lavado de ví­sceras del tracto digestivo (mondonguería) y corrales, tienen alto contenido de sólidos: lignina, celulosa, grasas y bacterias entéricas.

Las aguas cloacales derivan de los servicios sanitarios y vestuarios, los componentes que predominan son nitratos y fosfatos, entre los biológicos: bacterias coliformes, parásitos y virus.

Para caracterizar el efluente deben analizarse los parámetros básicos (físico-químicos, físicos y quí­micos), conocer los días en que se trabaja, las horas de la jornada laboral e intervalos de máxima generación de efluentes. El tipo de muestra a tomar depende de la variación horaria de los caudales. Al caracterizar el efluente debe planificarse el tratamiento primario y biológico a implementar (anaerobio, facultativo y/o aerobio).

Como puede observarse luego de la descripción y caracterización de los efluentes, las proteí­nas, grasas, lignina y celulosa, nutrientes y microorganismos (bacterias, hongos, parásitos y virus) se encuentran en cantidad abundante y en forma sólida o soluble.

El conocimiento de la composición de los efluentes y concentración de materia orgánica biodegradable permite implementar una planta de tratamiento con etapas de pretratamiento y un sistema biológico de lagunas aerobias, facultativas y anaerobias.

La complejidad del sistema de lagunas depende de la carga a tratar, disponibilidad espacial y económica de la empresa. La eficiencia de la planta de tratamiento de efluentes depende de un buen proyecto o diseño. El diseño debe ser adecuado a la composición, volumen y caudales de efluentes generados durante el proceso.  

Lo habitual es una serie de etapas de pretratamiento para eliminar sólidos y grasas, y un sistema biológico para eliminar la materia orgánica biodegradable. Los tratamientos a implementar también dependen de la infraestructura y complejidad de los frigorí­ficos.

En las aguas verdes, rojas y cloacales se hace un pretratamiento que contribuye a la eficiencia de los tratamientos biológicos. Después del pretratamiento se realizan tratamientos biológicos de acuerdo a la carga y composición del efluente.

En el pretratamiento se eliminan sólidos y grasa; en las aguas rojas y verdes se elimina principalmente grasa.
La grasa se recupera al removerla y puede comercializarse, esto reduce el costo operativo del sistema de tratamiento.
El valor del DQO y DBO determinan la carga a tratar y caracteréstica de la materia orgánica (biodegradable o no biodegradable).

La DQO es “la cantidad de oxígeno necesario para oxidar la materia orgánica por medios químicos y convertirla en dióxido de carbono y agua”.

La D.B.O. es “la cantidad de oxí­geno que los microorganismos, especialmente bacterias (aeróbias o anaerobias facultativas: Pseudomonas, Escherichia, Aerobacter, Bacillus), hongos y plancton, consumen durante la degradación de las sustancias orgánicas contenidas en la muestra”.

En base a esta información se diseña el proyecto de saneamiento biológico. En un sistema de diseño adecuado se puede remover alrededor del 80% de la DQO en la laguna anaerobia en un tiempo de residencia de dos días.

Las proteínas, lignina y celulosa son biodegradables; las grasas se degradan muy lentamente, conviene eliminarlas en el pretratamiento para facilitar el tratamiento biológico. La biodegradación es producida por bacterias y hongos (mohos y levaduras) en lagunas.

La remoción de sólidos y grasas en pretratamientos, facilita el funcionamiento y mantenimiento de las lagunas biológicas. El valor de la DQO es mayor al valor de la DBO, da una idea de la materia orgánica biodegradable y la no biodegradable de un efluente, sirve para la elección del tratamiento a realizar. Si la relación DQO/DBO es pequeña debe aplicarse un tratamiento biológico, si la relación es muy alta un tratamiento biológico serí­a poco efectivo. Cabe destacar la eficiencia de degradación alcanzado en las lagunas teniendo en cuenta los altos niveles de carga y bajos tiempos de residencia.

La relación DQO/DBO expresa la biodegradabilidad de la materia orgánica del sistema.

Al no cumplir con las especificaciones y volcar los efluentes sin tratar o con tratamiento insuficiente se aportan altos niveles de nutrientes (nitrato y fósforo) que con el tiempo favorecerán la proliferación de algas. 

El vertido continuo aumenta la concentración de algas y llega a producir un estado eutrófico al transcurrir el tiempo. La eutrofización es una contaminación de origen biológico, altas concentraciones de nutrientes aumentan la cantidad y biodiversidad acuática, también aumenta el consumo de oxígeno; esto genera un ambiente anaerobio con posterior putrefacción y desaparición del espejo de agua.

Se recomienda tratar los efluentes para que la producción sea limpia y sustentable con el tiempo. Considerar que el agua dulce es un recurso natural “no renovable” y escaso, la población a nivel global va creciendo y la contaminación también, la disponibilidad de agua dulce disminuye en forma continua.

Por Carmen Arancibia - Lic. en Cs. Quí­micas - Especialidades -Ambiente (agua, aire y suelo)- Microbiología (alimentos, industria y ambiente)- UBA Algas y Cyanobacterias - UBA

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