La industria de alimentos y bebidas de Espírito Santo atraviesa un proceso de transformación acelerada impulsado por la innovación tecnológica, que le ha permitido sostener el crecimiento pese a un contexto marcado por el alto costo de los insumos, la energía y la logística.
Según datos del Observatorio de la Federación de Industrias del Estado de Espírito Santo (Findes), el sector cerrará 2025 con una expansión estimada de entre 2 % y 3 %, una señal positiva para uno de los pilares de la economía industrial del estado.
Durante los primeros ocho meses de 2025, el desempeño del sector estuvo liderado por el aumento de la producción de embutidos y otros productos porcinos, carne bovina fresca o refrigerada y azúcar cristal. Estos rubros mostraron una dinámica favorable tanto por la demanda interna como por oportunidades en mercados regionales. En contraste, se registró una caída en la producción de leche esterilizada, chocolates y dulces a base de cacao, segmentos más sensibles a los costos energéticos y a la volatilidad de las materias primas agrícolas, de acuerdo con el mismo informe de Findes.
Simone Marconi, presidenta de la Cámara del Sector de Industrias de Alimentos y Bebidas de Findes, explicó que el crecimiento podría haber sido mayor si no fuera por el fuerte impacto de los costos productivos. “El alto precio de los insumos, la energía y la logística continúa presionando los márgenes de las empresas. A esto se suma la dificultad para acceder a profesionales cualificados, un desafío estructural que limita la velocidad de adopción de nuevas tecnologías”, señaló.
El peso económico del sector refuerza la urgencia de estos cambios. La industria de alimentos y bebidas representa cerca del 15 % del Producto Interno Bruto (PIB) industrial de Espírito Santo, lo que la convierte en una actividad estratégica tanto para el empleo como para la generación de valor agregado. En este contexto, la modernización dejó de ser una opción para convertirse en una condición necesaria para mantener la competitividad.
Desde el punto de vista tecnológico, las empresas han avanzado en automatización industrial, incorporando sistemas de control de procesos, sensores y análisis de datos para mejorar la eficiencia y la calidad. También se observa una adopción creciente de energías limpias, como la solar y la biomasa, con el doble objetivo de reducir costos energéticos y la huella de carbono. En paralelo, la trazabilidad digital de los productos se consolida como una herramienta clave para cumplir exigencias sanitarias, optimizar la gestión de inventarios y facilitar el acceso a mercados más exigentes.
Otras innovaciones relevantes incluyen el desarrollo de envases sostenibles, con menor uso de plásticos convencionales, y programas orientados a la reducción de residuos y al aprovechamiento de subproductos, alineados con principios de economía circular. Desde una perspectiva científica, estas prácticas contribuyen a mejorar la eficiencia de recursos y a reducir impactos ambientales, un factor cada vez más valorado por consumidores e inversores.
En el ámbito comercial, el avance del comercio electrónico y la integración de plataformas logísticas digitales han ampliado el alcance del mercado y optimizado los tiempos de distribución, incluso para pequeñas y medianas empresas. Esta digitalización comercial se perfila como un factor clave para el crecimiento futuro.
Las perspectivas para 2026 son optimistas. Findes anticipa una tendencia al alza basada en mayores inversiones en modernización, un impulso más fuerte a las exportaciones y un foco creciente en productos de mayor valor agregado. Entre ellos destacan los alimentos saludables, con perfiles nutricionales mejorados, y las bebidas artesanales, segmentos que ganan espacio tanto en el mercado brasileño como en el internacional.
“Todo indica que 2026 será un año de cosecha para la industria”, concluyó Marconi. “Las inversiones en tecnología, innovación y capacitación que se vienen realizando desde hace años empiezan a traducirse en resultados concretos, fortaleciendo la competitividad del sector a largo plazo”.













