Food News Latam - Siguen negativos los números de la molienda de soja

 

facebook  Twiter  GooglePlus In Youtube

Siguen negativos los números de la molienda de soja

Paraguay Agricultura

Durante el primer trimestre del año se procesaron 680.349 toneladas de oleaginosas, un 16,3% menos de lo que se había registrado en el mismo periodo del 2019, que representa una reducción de alrededor de 150 mil toneladas con relación al promedio de los últimos 3 años.

  • US$ 725,49 millones fueron las divisas ingresadas por el complejo soja entre enero y marzo de 2020, que representan los ingresos más bajos de los últimos 8 años
  • El volumen exportado cayó en más de 400 mil toneladas
  • Los envíos totales del complejo soja al exterior del primer trimestre superaron los 2,19 millones de toneladas. Esta cifra representa una caída del 28%, con relación al mismo período de 2019
  • La situación generada a nivel global por el COVID-19 plantea un escenario complejo también para la industria aceitera, que lo viene afrontando junto a otros desafíos como la baja en el nivel de nuestros ríos que dificulta la logística.

El 2020 inició con expectativas positivas para el sector agroindustrial y para la economía en general por la recuperación de la soja, el principal cultivo del país, que se está concretando con una cosecha bastante favorable. Sin embargo, la situación generada a nivel global con la pandemia del COVID-19 plantea un escenario de mayor complejidad, que la industria aceitera viene sobrellevando junto a otros desafíos como la baja en el nivel de nuestros ríos principales que dificulta la logística de exportación.

Considerando su relevancia como productor de alimentos para el país y el mundo, además de su relevancia para la economía como generador de divisas, las industrias que transforman la soja y producen harina, aceite y cascarilla, están consideradas entre las excepciones a las restricciones sanitarias impuestas.
Por esta razón, el esfuerzo de la industria se enfoca en la aplicación de protocolos de seguridad que ayuden a prevenir el contagio del virus y garanticen la salud de los colaboradores y todas las personas que participan de la cadena de valor.

Además de las medidas de distanciamiento social recomendadas por el Ministerio de Salud se aplican otras como: la medición de temperatura corporal antes del acceso de cualquier persona a las instalaciones, a la par de consulta sobre otros posibles síntomas; provisión de elementos de seguridad; reducción de personal en los grupos de trabajo y acortar intervalos de limpieza de espacios comunes.
A este panorama complejo para toda la actividad económica generado por la pandemia, se agregó entre los factores de riesgo para el sector exportador la baja histórica en el nivel de los principales ríos del país, lo que genera dificultades para la navegación; por el Río Paraná ya no es posible navegar, mientras que en el Río Paraguay se opera, pero sin poder utilizar a pleno la capacidad.
Aunque la bajante del río afecta a todas las operaciones de comercio exterior, la industria aceitera tiene la limitación de su capacidad de almacenamiento, por lo que debe mantener cierta regularidad en las exportaciones para seguir operando.
Todo esto complica aún más la posición de un sector que sufrió varios reveses en los últimos años por los cambios en las reglas que afectan su competitividad.

La situación generada a nivel global por el COVID-19 plantea un escenario complejo también para la industria aceitera, que lo viene afrontando a la par de otros desafíos como el bajo nivel de nuestros ríos que dificulta la logística.

Suscribase Newsletter semanal food

ING  CARN 

PAN z CON  

Nuevos Productos

 

BetaVia
     Exberry logo PP
  image002Beneo logo
   Logo BC30Logo Wellmune
   Rousselot Peptan
     Agropur Logo
Logo Tomra
|