La Universidad Nacional del Centro del Perú avanza hacia la etapa decisiva para obtener la acreditación internacional de su Laboratorio de Control de Calidad de Alimentos, un proceso que podría convertirla en la primera institución de la región Junín en operar bajo estándares globales de competencia técnica.
La certificación se tramita ante el Instituto Nacional de Calidad, bajo la norma ISO/IEC 17025, referencia clave para garantizar la precisión, trazabilidad y confiabilidad de los resultados analíticos.
El proceso ha ingresado a su fase final, que contempla una auditoría externa integral tras superar etapas previas de implementación, validación de métodos y evaluación documental. Esta etapa incluye inspecciones técnicas en sitio, revisión de procedimientos y verificación del desempeño del personal, aspectos determinantes para obtener el reconocimiento oficial.
La norma ISO/IEC 17025 es adoptada globalmente por laboratorios que requieren demostrar competencia en ensayos y calibraciones, siendo ampliamente utilizada en sectores como alimentos, farmacéutica, minería y medio ambiente. Su implementación implica controles estrictos en gestión de calidad, calibración de equipos, validación de métodos analíticos y capacitación continua del recurso humano.
El laboratorio de la UNCP ha incorporado tecnología de análisis fisicoquímico y microbiológico de alta precisión, lo que permite evaluar parámetros críticos como contenido nutricional, presencia de contaminantes, metales pesados, residuos químicos y microorganismos patógenos. Estas capacidades son clave en un contexto donde la inocuidad alimentaria se ha convertido en un eje estratégico para la salud pública y el comercio.
En América Latina, el fortalecimiento de sistemas de control alimentario responde a una creciente demanda por productos seguros y trazables. Organismos internacionales estiman que las enfermedades transmitidas por alimentos afectan a millones de personas cada año, generando costos significativos para los sistemas de salud y la productividad económica. En este escenario, contar con laboratorios acreditados permite reducir riesgos, mejorar la vigilancia sanitaria y facilitar el cumplimiento de estándares exigidos en mercados nacionales e internacionales.
La futura acreditación permitirá a la universidad ofrecer servicios especializados de análisis, inspección y certificación a entidades públicas y privadas. Entre los potenciales usuarios se encuentran municipalidades, programas sociales, empresas agroindustriales y productores locales que requieren validar la calidad de sus productos. Este punto es especialmente relevante para regiones como Junín, donde la actividad agroalimentaria tiene un peso importante en la economía.
Actualmente, el Perú cuenta con un número limitado de laboratorios universitarios acreditados en este ámbito, siendo la Universidad Nacional Agraria La Molina uno de los referentes consolidados. La incorporación de la UNCP a este grupo contribuiría a descentralizar servicios técnicos que suelen concentrarse en Lima, reduciendo costos logísticos y tiempos de respuesta para los usuarios regionales.
Además del impacto en servicios, el proyecto fortalece la formación académica y la investigación aplicada. Estudiantes y profesionales podrán trabajar con estándares internacionales, lo que mejora la competitividad del capital humano y promueve el desarrollo de soluciones basadas en evidencia para la industria alimentaria.
De superar satisfactoriamente la auditoría final en los próximos meses, la UNCP no solo consolidará su posicionamiento como referente técnico en la región central del país, sino que también ampliará su rol como soporte estratégico para la seguridad alimentaria, la innovación productiva y el cumplimiento normativo en el sector.













