La Unión Internacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos otorgó el título de "Capital Mundial de los Lácteos" a Hohhot, capital de la región autónoma de Mongolia Interior, en el marco de la Conferencia Mundial de la Industria Láctea 2026, que reunió a investigadores, ejecutivos y autoridades bajo el lema de construir un ecosistema lácteo global impulsado por la tecnología y orientado a la colaboración.
El reconocimiento corona un recorrido que la ciudad inició en 2005, cuando recibió la distinción de "Capital Láctea de China", y que continuó en 2023 con el título de "Capital Mundial de Ciencia y Tecnología de los Lácteos".
La designación no es simbólica, Mongolia Interior concentra alrededor de 6 millones de toneladas de leche cruda al año, la mayor producción provincial del país, dentro de un cinturón que agrupa a seis provincias del norte chino —incluidas Heilongjiang, Hebei, Shandong, Xinjiang y Henan— responsables de cerca de dos tercios de la producción lechera nacional.
La región se ubica dentro de lo que la industria denomina el "cinturón dorado" de producción láctea, una franja climática entre los 40 y 50 grados de latitud que ofrece condiciones óptimas para el crecimiento de pastos y forrajes durante todo el año.
Hohhot es, además, la única ciudad del mundo que alberga sede de dos de los diez mayores productores lácteos del planeta. La facturación operativa conjunta de la cadena de valor de la industria láctea local superó los 300.000 millones de yuanes —unos 44.200 millones de dólares— durante 2025, una cifra que ilustra el peso económico de un clúster que combina ganadería intensiva, procesamiento industrial e investigación aplicada.
Ese componente científico fue precisamente el eje del discurso de Pavinee Chinachoti, presidenta electa de la organización que otorgó el título, quien destacó avances logrados mediante la sinergia entre centros de investigación y empresas líderes, entre ellos procesos de alta eficiencia para la hidrólisis de proteína de suero de leche y métodos de extracción más limpios para la beta-caseína, compuestos con aplicaciones crecientes en nutrición infantil, deportiva y clínica.
Estos desarrollos se enmarcan en una tendencia más amplia del mercado chino, donde la producción nacional de leche ronda hoy los 41 millones de toneladas anuales, casi el triple de la registrada dos décadas atrás, aunque el país continúa dependiendo de importaciones de quesos, mantequilla y fórmulas infantiles para cubrir una demanda impulsada por la urbanización y el aumento del poder adquisitivo urbano.
El mercado lácteo chino, valuado en más de 73.000 millones de dólares y con proyecciones de superar los 91.000 millones hacia el cierre de la década, sigue moderadamente concentrado: cinco grandes grupos controlan más del 45% de la participación, entre ellos Yili e Inner Mongolia Yili Industrial Group, ambos con sede en Hohhot, junto a Mengniu, Bright Food y Nestlé.
En su intervención, Laurence Rycken, directora general de la Federación Internacional de Lechería, señaló que la industria global transita de una fase de expansión acelerada hacia un desarrollo de mayor calidad, enfrentando simultáneamente presiones como el cambio climático, restricciones de recursos naturales y disrupciones logísticas, pero también oportunidades derivadas de la innovación tecnológica, la digitalización de procesos y la integración de cadenas productivas.
El alcalde de Hohhot, He Haidong, presentó durante el encuentro una hoja de ruta orientada a que el desarrollo del sector sea más ecológico, inteligente, inclusivo y seguro, en momentos en que China, ya consolidada como el segundo mercado lácteo del mundo, busca posicionar a esta región como referencia técnica y comercial para la producción lechera a escala global.













