Las pymes lácteas argentinas tienen hasta el 16 de noviembre para inscribir sus productos en el 4° Concurso Nacional de Quesos, Manteca y Dulce de Leche de la Región Centro. El certamen se desarrollará el 25 y 26 de noviembre en el Centro Cívico de Villa María, uno de los polos industriales lácteos más importantes del país, y entregará sus premios el 10 de diciembre en la ciudad de Córdoba. Las inscripciones abrieron el 17 de octubre y se completan de forma digital en el sitio oficial, junto con la documentación sanitaria correspondiente.
La competencia contempla 22 categorías: 19 de quesos (blandos, semiduros, duros, de pasta hilada, saborizados y elaborados con leches especiales), dos de dulce de leche y una de manteca. La evaluación estará a cargo de profesionales y especialistas bajo la dirección técnica de la Escuela Superior Integral de Lechería de Villa María. Organizan los ministerios de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, junto con esa institución y la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (APYMEL). El propósito declarado es impulsar la mejora continua de los procesos, el agregado de valor y la innovación, además de ampliar la visibilidad comercial de los productos.
Las ediciones previas dan una idea de la escala. La de 2024 reunió más de 200 productos de unas 70 empresas de Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Tucumán y La Pampa. Los evaluaron 53 jurados de Argentina, Brasil y Uruguay en siete rondas de unas tres horas cada una. La primera edición había superado los 330 productos.
El certamen llega con la cadena láctea en plena expansión. Entre enero y agosto de 2026 la producción de leche alcanzó 7,515 millones de litros, 4.5% más que un año atrás, en una racha de casi dos años de crecimiento. El consumo interno avanzó 4.2% y las exportaciones sumaron 2,086 millones de litros equivalentes y 1,130 millones de dólares, con Brasil, Argelia, Chile y China entre los destinos principales. Córdoba encabeza la producción y la cuenca central de Santa Fe concentra por sí sola cerca de 25% de la leche del país.
El crecimiento, sin embargo, no es parejo. Los tambos de más de 6,000 litros diarios incrementaron su producción 7.7%, mientras que el estrato más pequeño retrocedió 5%. Del lado de la demanda, cada argentino consume en promedio entre 188 y 190 litros equivalentes al año, pero inclinado hacia productos básicos como leche fluida y quesos cremosos, y no hacia categorías de mayor valor agregado.
En ese escenario pesa la estructura de la industria. Se estima que entre 600 y 700 pymes elaboran quesos en el país, en un sector muy atomizado, y que cerca de 30% de la producción se exporta a más de 50 países con unos 330 productos distintos. Competir por volumen frente a grandes jugadores es difícil para estas empresas, y la diferenciación por calidad e identidad es su camino más viable.
Allí un concurso con jurado técnico funciona como herramienta de validación. Una medalla ayuda a distinguir un queso de identidad regional, uno de leche de oveja o de cabra, o un dulce de leche premium frente a opciones de menor precio, y abre conversaciones con compradores, distribuidores y mercados externos. Para el sector, el desafío es convertir ese reconocimiento en presencia comercial sostenida, algo que la creciente producción de leche hace cada vez más necesario.














