Cuatro micro, pequeñas y medianas empresas guatemaltecas del sector de alimentos y bebidas fueron reconocidas por sus aportes a la sostenibilidad ambiental, social y económica en la segunda edición del reconocimiento “Excelencia que Transforma”. La distinción se entregó durante el VI Foro de la Industria de Alimentos y Bebidas de Guatemala, organizado por la Cámara de Industria de Guatemala (CIG) y la Gremial de Alimentos y Bebidas (Gremab).
La iniciativa cuenta con el respaldo del Viceministerio de Desarrollo de la Mipyme del Ministerio de Economía, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, Codex Alimentarius Guatemala y el Departamento de Ingeniería de Alimentos de la Universidad del Valle de Guatemala. Su propósito es dar visibilidad a iniciativas ejemplares e inspirar nuevas propuestas que fortalezcan la resiliencia y la sostenibilidad del sistema alimentario del país.
Juan Pablo Mancilla, director ejecutivo de Gremab, destacó el papel de las mipymes en el desarrollo del sector y señaló que las empresas galardonadas “han convertido sus ideas en acciones concretas”.
En la categoría Fortalecimiento de Cadenas y Economías Locales, el premio para micro y pequeña empresa fue para Alimentos La Cordillera, de Huehuetenango, por sus botanas de papa Papas Cronch, elaboradas con materia prima local. En mediana empresa, ganó Snackerie con TASU Chips, un snack de frutas guatemaltecas que ya se vende en Centroamérica, México y Estados Unidos.
Ambos casos ilustran una tendencia relevante para la industria de snacks: diferenciarse por el origen local de los ingredientes. Comprar a productores nacionales reduce la dependencia de insumos importados, agrega valor a cultivos tradicionales, genera ingresos en zonas rurales y permite construir marcas con identidad. Ese atributo se valora cada vez más tanto en el mercado interno como en los destinos de exportación.
En la categoría Nutrición Basada en Evidencia, el premio fue para Alimentos Funcionales por su línea de bebidas fermentadas GUT Kombucha, elaborada en Guatemala. La kombucha forma parte del segmento de bebidas funcionales, que crece de forma sostenida en América Latina. Lo impulsan el interés de los consumidores por la salud digestiva, los productos fermentados y las bebidas con menos azúcar que las tradicionales.
En la categoría Entorno y Producción Responsable ganó Kape Finca Clarita, de la región de las Verapaces, con Claribras EcoFuego. Este producto convierte la pulpa y el pergamino del café en leños de biomasa compactada que reemplazan a la leña. La iniciativa responde a dos desafíos a la vez. Por un lado, aprovecha los residuos del beneficio del café, que suelen afectar suelos y fuentes de agua. Por otro, reduce la presión sobre los bosques que genera el uso de leña como combustible doméstico, una práctica todavía extendida en el país.
Guatemala es uno de los principales productores de café de Centroamérica, por lo que aprovechar los residuos del procesamiento es una oportunidad que podría replicarse en otras fincas y cooperativas.
El reconocimiento se anunció en el mismo foro en el que la industria guatemalteca de alimentos y bebidas planteó sus prioridades de competitividad: integración regional, uso de evidencia científica y desarrollo de talento. El sector tiene una huella económica equivalente a 23,6% del producto interno bruto del país y genera cerca de 500.000 empleos directos.
Para la industria, impulsar a las mipymes es estratégico, porque concentran buena parte de la innovación en productos y del vínculo con las cadenas agrícolas locales. Reconocimientos como este les dan visibilidad ante compradores, inversionistas y aliados técnicos.














