El holding argentino Arcor y la multinacional francesa Danone concretaron la adquisición del 100% de Mastellone Hermanos, propietaria de la marca La Serenísima, en una operación que redefine la estructura competitiva del negocio lácteo en Argentina y proyecta un nuevo modelo de integración regional.
La transacción se canalizó a través de Bagley Argentina, vehículo societario compartido que permitió tomar el control del 51,32% restante en manos de accionistas privados.
La operación cierra un ciclo iniciado en 2015, cuando ambas compañías acordaron un esquema de compra escalonada sujeto a condiciones financieras y regulatorias. Con la consolidación total del capital accionario, el nuevo conglomerado avanza hacia un joint venture operativo que integrará producción primaria, procesamiento industrial, distribución logística y gestión de marcas bajo una única arquitectura corporativa.
El rediseño del negocio busca capturar sinergias en una industria caracterizada por altos costos de transporte, volatilidad en los precios de la leche cruda y creciente presión competitiva. La integración permitirá optimizar la utilización de capacidad instalada en once plantas productivas, mejorar economías de escala y reducir ineficiencias en la cadena de frío, un factor crítico para productos perecederos.
Hasta ahora, Mastellone mantenía el liderazgo en categorías tradicionales como leche fluida, manteca y quesos, mientras que Danone concentraba su portafolio en segmentos de mayor valor agregado, incluyendo yogures funcionales, leches fermentadas y postres refrigerados. La convergencia de ambas estrategias habilita una plataforma más robusta para competir en segmentos premium y masivos simultáneamente.
La operación amplía el alcance de distribución a más de 80.000 puntos de venta en el país, apalancándose en la red de Logística La Serenísima, considerada una de las más extensas del sector. Este despliegue facilita la penetración en canales modernos y tradicionales, así como el desarrollo de exportaciones hacia mercados de América Latina.
El nuevo esquema también abre oportunidades para acelerar la innovación. La incorporación de tecnologías de ultrafiltración, cultivos probióticos y procesos de microencapsulación permite desarrollar alimentos con beneficios funcionales, alineados con tendencias globales de nutrición. Estudios recientes vinculan el consumo de lácteos fermentados con mejoras en la microbiota intestinal, lo que impulsa la demanda de productos con valor agregado científico.
El CEO global de Danone, Antoine de Saint-Affrique, señaló que la operación fortalece la presencia regional y habilita nuevas inversiones en investigación y desarrollo. Por su parte, el presidente de Arcor, Alfredo Pagani, destacó la expansión de capacidades comerciales y la consolidación de una estrategia de largo plazo en consumo masivo.
El cierre de la negociación no estuvo exento de tensiones. Las diferencias en la valuación de la compañía y el contexto macroeconómico argentino extendieron el proceso, incluso con la posibilidad de arbitraje internacional. Sin embargo, el acuerdo final refleja una convergencia de intereses en torno al potencial de crecimiento del mercado lácteo.
Con esta integración, Arcor y Danone se posicionan como actores dominantes en la industria, en un escenario de mayor concentración y competencia por innovación, eficiencia y diferenciación de productos.













