Brasil se perfila como el principal beneficiario económico del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, cuya firma está prevista para el 17 de enero, tras la autorización del Consejo Europeo para su suscripción.
De acuerdo con un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas Aplicadas (Ipea), organismo vinculado al gobierno brasileño, el pacto podría incrementar el Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil en 0,46 % hasta el año 2040, lo que equivale a unos 9.300 millones de dólares adicionales a precios actuales.
El informe, concluido en 2025, destaca que este impacto superior responde a la condición de Brasil como la mayor economía del Mercosur y uno de los principales productores y abastecedores de alimentos del mundo. Además, considera la creciente relación comercial con la UE, que en 2024 se consolidó como el segundo socio comercial de Brasil, solo por detrás de China. El intercambio bilateral alcanzó los 101.000 millones de dólares, con exportaciones brasileñas hacia el bloque europeo por 49.810 millones de dólares, reflejando una relación comercial madura y con alto potencial de expansión.
En comparación, el crecimiento proyectado del PIB para los otros países del Mercosur —Argentina, Uruguay y Paraguay— sería de 0,20 % hasta 2040, menos de la mitad del impacto estimado para Brasil. Esta brecha también se observa en el ámbito de las inversiones extranjeras. Según el Ipea, el acuerdo impulsaría un aumento del 1,49 % en la inversión extranjera directa (IED) en Brasil, frente al 0,41 % en el resto del Mercosur y apenas el 0,12 % en la Unión Europea.
El estudio subraya que el tratado contribuirá a dinamizar los flujos de capital, reforzando el papel de la UE como el principal inversionista en Sudamérica. Actualmente, el bloque europeo concentra cerca de la mitad de la inversión extranjera directa acumulada en la región, especialmente en sectores como energía, manufactura, infraestructura y servicios.
En términos de comercio exterior, el impacto también sería favorable. El Ipea estima que el superávit de la balanza comercial brasileña aumentaría en 302 millones de dólares como resultado del acuerdo, mientras que las otras economías del Mercosur registrarían un incremento conjunto de 169 millones de dólares. Estos efectos positivos se explican, en gran medida, por la competitividad del sector agropecuario sudamericano.
Según el análisis, el agro será el gran ganador del acuerdo. Para el Mercosur, los productos con mayores incrementos proyectados en exportaciones hacia la UE incluyen carnes porcinas y de pollo (9,2 %), carne bovina (5 %), aceites vegetales (4,8 %) y bebidas y tabaco (1,8 %). No obstante, el propio estudio advierte que estas proyecciones se realizaron antes de que la UE estableciera salvaguardas y cuotas de importación destinadas a proteger a sus agricultores, lo que podría moderar algunos de estos beneficios.
En contraste, ciertos sectores industriales del Mercosur enfrentarían mayor competencia europea. Entre los más afectados figuran equipos eléctricos, maquinaria, productos farmacéuticos, textiles y metalurgia, áreas donde la UE posee claras ventajas tecnológicas y de escala.
Aun así, el balance general para Brasil es positivo. El Ipea proyecta que, hasta 2040, el acuerdo permitirá un crecimiento adicional del 2 % en el sector agropecuario brasileño, del 0,41 % en servicios, del 0,08 % en minería y del 0,04 % en la industria. Para los profesionales de la industria y el comercio exterior, el acuerdo UE–Mercosur se presenta como un cambio estructural que redefinirá flujos comerciales, inversiones y estrategias productivas en las próximas décadas.













