APAS SHOW 2026 es, sin discusión, el evento supermercadista más importante del hemisferio occidental. La 40ª edición del festival organizado por la Associação Paulista de Supermercados abrió sus puertas el 18 de mayo en el Expo Center Norte de São Paulo con cerca de 900 expositores de 24 países, 78,000 metros cuadrados de exhibición y una convocatoria estimada de 70,000 visitantes profesionales del sector retail de alimentos y bebidas.
En ese escenario, Chile desplegó su pabellón con 22 empresas exportadoras lideradas por ProChile, reafirmando la posición del país como uno de los proveedores alimentarios más relevantes del mercado brasileño.
Brasil no es un destino más para Chile. Es el cuarto mayor receptor de sus exportaciones globales y el principal socio comercial dentro de América Latina, con envíos que crecieron cerca del 53% en los últimos seis años. En 2026, Brasil se mantiene como el quinto destino de las exportaciones totales chilenas y lidera como receptor regional de productos de alto valor como vinos y aceite de oliva. Las cifras de 2025 reflejan esa tracción: los envíos de vino a Brasil superaron los 64 millones de dólares con un crecimiento del 17.6%, mientras que las exportaciones de frutas frescas y frutos secos alcanzaron los 61 millones de dólares.
Entre los productos con mayor dinamismo sobresalen las avellanas —con un salto del 957.1% hasta los 2 millones de dólares— y las almendras, que crecieron 426.4% para sumar 1 millón de dólares. El aceite de oliva aportó 9 millones de dólares con un avance del 42.5%, mientras que cerezas, kiwis y tomates procesados completaron una canasta exportadora diversificada y en expansión.
La estrategia de participación en APAS 2026 rompe con el formato de ediciones anteriores. En lugar de stands individuales, Chile optó por un espacio tipo meeting point en dos pabellones del Expo Center Norte —uno dedicado exclusivamente a bebidas alcohólicas y otro para el resto de la oferta alimentaria— que facilita el contacto directo entre exportadores e importadores sin las barreras físicas de los formatos convencionales. La lógica es ampliar la cobertura comercial más allá de São Paulo y Río de Janeiro, apuntando hacia estados del noreste brasileño donde el crecimiento del turismo y la expansión de la clase media generan demanda creciente por productos diferenciados.
El portafolio chileno en la feria abarca vinos, cervezas especiales, pisco, frutas frescas y deshidratadas, frutos secos, quesos artesanales y aceite de oliva, una selección que posiciona a Chile en el segmento premium del mercado brasileño. Hugo Corales, director comercial de ProChile en Brasil, destaca que los consumidores brasileños están cada vez más dispuestos a explorar nuevas categorías de bebidas y alimentos con identidad de origen, una tendencia que favorece directamente la oferta chilena. La directora nacional de ProChile, Lorena Sepúlveda, agrega que la proximidad geográfica, los acuerdos comerciales vigentes y la conectividad aérea directa entre ambos países consolidan una ventaja logística que pocos proveedores internacionales pueden replicar.
Para la industria alimentaria latinoamericana, la presencia chilena en APAS 2026 es un indicador de madurez exportadora: un país que ya no solo vende commodities sino que construye marcas con valor agregado en el mercado más grande de la región, con productos que compiten en precio, calidad y trazabilidad con las mejores ofertas globales.













