Nestlé Panamá volvió a figurar entre las diez empresas más atractivas para trabajar en el país, según la tercera edición del monitor de reputación corporativa que evalúa el atractivo laboral de las principales compañías locales.
La multinacional suiza ocupó la posición número 6 del listado general y el segundo lugar dentro del sector de alimentos y bebidas, un resultado que confirma la solidez de su estrategia de gestión del talento en los últimos años.
El estudio, que este año analizó a 150 compañías a partir de más de 13.600 encuestas, combina la percepción de colaboradores, universitarios, especialistas en recursos humanos y ciudadanía en general, junto con indicadores objetivos de gestión de personas. La medición es auditada de forma independiente, lo que le otorga rigor metodológico frente a otros sondeos de percepción empresarial.
En el podio general se ubicó una entidad bancaria local, seguida por otro banco y una cervecera nacional, mientras que la Autoridad del Canal de Panamá y una caja de ahorros completaron el grupo de cabeza. Nestlé compartió el resto del top 10 con una concesionaria automotriz, una cadena de comida rápida, un grupo agroindustrial y una entidad financiera regional.
Directivos de la firma señalaron que el reconocimiento refleja una apuesta sostenida por poner a las personas en el centro de la operación. El gerente general de la compañía en Panamá afirmó que invertir en talento equivale a invertir en innovación, sostenibilidad y crecimiento, y subrayó que la meta es que cada colaborador pueda desarrollarse y generar impacto tanto dentro como fuera de la organización.
La tendencia no es exclusiva de Panamá. Semanas antes, la matriz regional había sido distinguida como la empresa con mayor capacidad de atracción de talento en la primera edición de un ranking equivalente a escala iberoamericana, impulsado en parte por programas de empleabilidad juvenil que en más de una década ya han beneficiado a más de 200 mil jóvenes con oportunidades de empleo y herramientas de inserción laboral.
El fenómeno tiene respaldo en cifras duras. De acuerdo con mediciones recientes sobre el estado del entorno laboral a nivel global, apenas el 21% de los trabajadores en el mundo se declara comprometido con su empleo, y esa desconexión no es un asunto menor para las finanzas corporativas: se calcula que el bajo compromiso laboral le cuesta a la economía mundial cerca de 8,9 billones de dólares al año, equivalentes a casi el 9% del PIB global.
A nivel de unidades de negocio, los equipos con mayor compromiso registran hasta un 23% más de rentabilidad que aquellos con los niveles más bajos, mientras que la rotación en equipos poco comprometidos puede ser entre 18% y 43% más alta según el sector.
Ese trasfondo explica por qué el propósito corporativo gana peso frente al salario como criterio de decisión. En la consulta realizada a colaboradores del top 10 de este año, el 89% afirmó que su empresa tiene un propósito corporativo definido, un dato que se interpreta como evidencia de una transformación profunda en las expectativas del talento, que hoy evalúa a los empleadores tanto por oportunidades de desarrollo como por condiciones económicas.
Especialistas en gestión humana que participaron en la presentación del ranking coincidieron en que la cultura organizacional se ha vuelto un activo estratégico difícil de replicar. La ventaja competitiva, señalaron, ya no depende únicamente de la tecnología o la eficiencia operativa, sino de la capacidad de las compañías para construir entornos que inspiren compromiso genuino, en un mercado donde la escasez de talento calificado es cada vez más evidente.













