La revalorización de insumos ancestrales combinada con tecnología avanzada está redefiniendo el mapa de las bebidas premium en América Latina. En ese contexto, Perú comienza a posicionarse con una propuesta diferenciada: vodka elaborado a partir de papa nativa, un cultivo emblemático por su diversidad genética, trazabilidad territorial y alto valor nutricional.
Detrás de este desarrollo se encuentra Ecomachine, una startup de base tecnológica nacida en Huánuco que ha logrado integrar automatización industrial, sostenibilidad y escalabilidad comercial en un solo modelo productivo.
El núcleo de la propuesta es un sistema automatizado y patentado que controla de forma integral las etapas de fermentación, destilación y purificación. A diferencia de los procesos artesanales tradicionales, esta solución permite una estandarización precisa de variables críticas como temperatura, tiempos de reacción y niveles de alcohol, elevando la eficiencia productiva en aproximadamente 60%. Este salto tecnológico no solo reduce mermas y costos operativos, sino que también garantiza consistencia sensorial, un factor clave en el mercado global de destilados premium, donde la calidad repetible define el posicionamiento de marca.
La papa nativa ofrece ventajas relevantes frente a otras materias primas utilizadas en la producción de vodka, como cereales o caña. Su alto contenido de almidón fermentable, junto con perfiles específicos de minerales y compuestos orgánicos, contribuye a un destilado de textura más suave y perfil aromático limpio. Estudios sobre fermentación de tubérculos andinos han demostrado rendimientos alcohólicos competitivos y una menor generación de subproductos indeseables, lo que se traduce en procesos más eficientes y con menor carga de refinamiento posterior.
Ecomachine ha integrado además tecnologías limpias orientadas a la reducción del consumo de agua y energía, dos variables críticas en la industria de bebidas. El sistema recupera calor residual y optimiza ciclos de limpieza, mientras que los residuos sólidos y líquidos del proceso son reaprovechados bajo principios de economía circular. Estos subproductos se transforman en insumos para alimentación animal, biofertilizantes o sustratos agrícolas, reduciendo significativamente la huella ambiental y alineándose con estándares internacionales de sostenibilidad que hoy exigen importadores y distribuidores especializados.
El crecimiento de la startup ha sido impulsado por el financiamiento público orientado a innovación tecnológica, en particular a través de ProInnóvate. Este respaldo ha permitido ejecutar pruebas piloto a escala semiindustrial, avanzar en procesos de certificación sanitaria y fortalecer capacidades para el escalamiento comercial. En un mercado global donde el segmento de destilados premium y craft crece a tasas superiores al promedio de la industria de bebidas alcohólicas, contar con validación tecnológica y respaldo institucional se vuelve un activo estratégico.
Más allá de su propia marca de vodka, Ecomachine ha diversificado su modelo de ingresos ofreciendo servicios de maquila, transferencia tecnológica y asesoría a otras empresas agroindustriales. Este enfoque facilita que pequeños y medianos productores puedan acceder a procesos avanzados sin realizar grandes inversiones de capital, fomentando una red de innovación regional y acelerando la diversificación de portafolios con valor agregado.
Con proyecciones de expansión hacia mercados especializados en América del Norte, Europa y Asia, el vodka de papa nativa se perfila como un embajador de la agroindustria peruana moderna. El caso de Ecomachine demuestra que la combinación de ciencia aplicada, automatización y visión comercial puede transformar cultivos tradicionales en productos globales de alto valor, fortaleciendo economías regionales y posicionando al Perú como un actor relevante en la industria internacional de bebidas premium.













